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Ojos que patrullan la bahía
Ventura
de Jesús
MATANZAS.—
Manduca no puede caminar. Sus piernas yacen inermes en un sillón de
ruedas. Es una de las víctimas de la invasión norteamericana a
Granada, nación donde brindaba sus servicios solidarios como
constructor.
Una metralla yanki
sesgó su columna vertebral y estranguló la mitad del cuerpo por el
resto de su vida.
Estropeada su felicidad,
Mario Martín Manduca no es, sin embargo, un hombre cambiado. Ha
sabido sobreponerse a ese impedimento. "Por esta Revolución no
quiero que nada indispensable quede sin hacer", asevera con orgullo.
El próximo día 24
cumplirá 68 años de edad y confiesa sentirse un hombre útil a
pesar de sus limitaciones. Los conductores que transitan por la
carretera que separa a la ciudad de Matanzas de Varadero lo ven a
menudo en el portal de su casa escudriñando la bahía.
"Soy
incondicional a los CDR, a la Revolución y a Fidel. Por eso hago
todo lo que esté a mi alcance", subraya a este reportero.
"Ya
no puedo contar con mis extremidades inferiores, pero con los ojos,
la mente y el corazón puedo brindar mi granito de arena."
Manduca es un activo
colaborador en la lucha de los CDR, especialmente en el
enfrentamiento a las ilegalidades, la indisciplina y el desorden
social en la comunidad.
"Todo
revolucionario debe interiorizar la importancia de la batalla que
hoy libramos por la vigilancia", dice. "Todavía el trabajo
cederista debe hacerse sentir más en cada barrio".
Por esa razón, este
hombre todo voluntad brinda su apoyo desde hace casi una década en
el Destacamento Mirando al Mar en el reparto Reynold García,
porque, señala que de esa forma impiden que los recalos de drogas
que arriban a las costas cubanas caigan en manos de delincuentes y
detectan además cualquier intento de salida o entrada ilegal por
esa porción del territorio nacional.
Es el segundo jefe del
Destacamento, el cual lo componen 17 cederistas, incluidas cinco
mujeres y cuenta, incluso, con una brigada juvenil por la
importancia que tiene la incorporación de los jóvenes a estas
tareas. Muchos se iniciaron en él cuando tenían apenas 14 años de
edad y ya sobrepasan los 20.
"El
reconocimiento de los CDR y otras organizaciones nos alienta y es
una manera muy noble de agradecer el esfuerzo de un grupo de
compañeros. En asambleas provinciales me han gratificado en
innumerables ocasiones, pero yo estoy consciente de que
sencillamente cumplo mi deber como cederista y revolucionario".
Liván Izquierdo,
coordinador provincial de los CDR, está convencido de lo mucho que
falta aún en el tema de la vigilancia cederista y especialmente en
la lucha contra las ilegalidades.
En Matanzas existe un
total de 11 Destacamentos Mirando al Mar, ubicados en zonas costeras
de Martí, Cárdenas, Varadero, la ciudad de Matanzas y Ciénaga de
Zapata.
El Primero de Enero, del
municipio de Martí, es el de mayor actividad. Sus integrantes,
manifiesta Liván, han neutralizado intentos de salida ilegal por
esa zona. Aclara que existe el propósito de constituir otros
destacamentos en aquellos lugares que lo requieran.
Reconoce que se trata de
una tarea de mucho sacrificio y, por tanto, exalta la actitud de
Manduca de manera muy especial, un hombre, dice, que aceptó con
humildad brindar su modesto aporte a pesar de sus limitaciones
físicas. |