Ojos que patrullan la bahía

Ventura de Jesús

Foto: JOSÉ GONZÁLEZ RIVASMATANZAS.— Manduca no puede caminar. Sus piernas yacen inermes en un sillón de ruedas. Es una de las víctimas de la invasión norteamericana a Granada, nación donde brindaba sus servicios solidarios como constructor.

Una metralla yanki sesgó su columna vertebral y estranguló la mitad del cuerpo por el resto de su vida.

Estropeada su felicidad, Mario Martín Manduca no es, sin embargo, un hombre cambiado. Ha sabido sobreponerse a ese impedimento. "Por esta Revolución no quiero que nada indispensable quede sin hacer", asevera con orgullo.

El próximo día 24 cumplirá 68 años de edad y confiesa sentirse un hombre útil a pesar de sus limitaciones. Los conductores que transitan por la carretera que separa a la ciudad de Matanzas de Varadero lo ven a menudo en el portal de su casa escudriñando la bahía.

"Soy incondicional a los CDR, a la Revolución y a Fidel. Por eso hago todo lo que esté a mi alcance", subraya a este reportero.

"Ya no puedo contar con mis extremidades inferiores, pero con los ojos, la mente y el corazón puedo brindar mi granito de arena."

Manduca es un activo colaborador en la lucha de los CDR, especialmente en el enfrentamiento a las ilegalidades, la indisciplina y el desorden social en la comunidad.

"Todo revolucionario debe interiorizar la importancia de la batalla que hoy libramos por la vigilancia", dice. "Todavía el trabajo cederista debe hacerse sentir más en cada barrio".

Por esa razón, este hombre todo voluntad brinda su apoyo desde hace casi una década en el Destacamento Mirando al Mar en el reparto Reynold García, porque, señala que de esa forma impiden que los recalos de drogas que arriban a las costas cubanas caigan en manos de delincuentes y detectan además cualquier intento de salida o entrada ilegal por esa porción del territorio nacional.

Es el segundo jefe del Destacamento, el cual lo componen 17 cederistas, incluidas cinco mujeres y cuenta, incluso, con una brigada juvenil por la importancia que tiene la incorporación de los jóvenes a estas tareas. Muchos se iniciaron en él cuando tenían apenas 14 años de edad y ya sobrepasan los 20.

"El reconocimiento de los CDR y otras organizaciones nos alienta y es una manera muy noble de agradecer el esfuerzo de un grupo de compañeros. En asambleas provinciales me han gratificado en innumerables ocasiones, pero yo estoy consciente de que sencillamente cumplo mi deber como cederista y revolucionario".

Liván Izquierdo, coordinador provincial de los CDR, está convencido de lo mucho que falta aún en el tema de la vigilancia cederista y especialmente en la lucha contra las ilegalidades.

En Matanzas existe un total de 11 Destacamentos Mirando al Mar, ubicados en zonas costeras de Martí, Cárdenas, Varadero, la ciudad de Matanzas y Ciénaga de Zapata.

El Primero de Enero, del municipio de Martí, es el de mayor actividad. Sus integrantes, manifiesta Liván, han neutralizado intentos de salida ilegal por esa zona. Aclara que existe el propósito de constituir otros destacamentos en aquellos lugares que lo requieran.

Reconoce que se trata de una tarea de mucho sacrificio y, por tanto, exalta la actitud de Manduca de manera muy especial, un hombre, dice, que aceptó con humildad brindar su modesto aporte a pesar de sus limitaciones físicas.

 

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