MADRID, 22 de mayo (PL). — Los
españoles esperan como cosa buena que llegue el sábado para poder
descansar de una campaña electoral que, como todas, está cundida
de promesas y más promesas, montañas de propaganda y broncas entre
los contrincantes.
Cierto que aún queda el viernes, que
por ser el último día de campaña antes de las elecciones
municipales y autonómicas del domingo, seguro será el más
intenso, pero dentro de tanto ruido no faltan tampoco los detalles
irónicos, francamente simpáticos y hasta del más rancio humor
negro, para bien o para mal de los candidatos.
Entre tantas promesas, muchas
seguramente no serán cumplidas, pero nadie esperaba que la falsedad
se comprobara tan pronto, justo antes de las elecciones.
Le sucedió al alcalde saliente de
Madrid, José María Álvarez del Manzano, quien hoy, como parte del
maratón de inauguraciones que ha desarrollado en las últimas
semanas, acudió a cortar la cinta para dejar abierto un centro
deportivo en un barrio popular.
En el acto estaban todos los
invitados, numeroso público, mucha prensa, el alcalde como es
lógico, y hasta una placa conmemorativa que reza "Este
edificio fue inaugurado por el alcalde de Madrid el 22 de mayo de
2003", pero faltaba lo más importante, el polideportivo, del
cual no se ha puesto ni un ladrillo.
También del gobernante Partido
Popular, Esperanza Aguirre se la juega como candidata a la
presidencia de la comunidad autónoma aunque no las tiene todas
consigo, pues la izquierda presenta fuertes aspirantes.
Por ello Aguirre se ha lanzado sin
tregua por los barrios de Madrid, si son los más elegantes mejor,
pidiendo el voto a sus potenciales electores con desparpajo digno de
una tonadillera.
Pero en medio del tropel populista
también las cosas se le fueron de la mano a la candidata, quien hoy
en su andar por tiendas y parques del rico barrio de Salamanca, de
tanto saludar le dio la mano hasta a sus propios guardaespaldas.
La anécdota no pasó inadvertida
para los reporteros, pues uno de los escoltas se encargó de decirle
bajito y disimuladamente que el también formaba parte del séquito.
Y volviendo a las inauguraciones, un
tribunal declaró hoy prácticamente ilegal la realizada hace pocos
días por el Ministro de Fomento del tren de alta velocidad
Madrid-Toledo, porque la simbólica cinta sólo fue cortada para
dejar lista una solitaria traviesa de hormigón.
Al día siguiente no había en todo
aquello ni un operario de la construcción para seguir colocando la
imaginaria línea férrea.
El toque de humor negro partió de un
político de la oposición, quien con sorna comentó a la prensa que
"a ese paso, pronto el Partido Popular inaugurará una tiza y
dirá que han construido una escuela".