ARGEL, 22 de mayo (PL). — La cifra
de víctimas a consecuencia del terremoto recién ocurrido en esta
capital supera los 750 muertos, según un balance preliminar
divulgado hoy; el número de heridos se elevó a
unas 6 000 personas.
EQUIPOS
DE RESCATE SACAN DE ENTRE LOS ESCOMBROS A UNA PERSONA DE UN SUBURBIO
DE SITUADO AL ESTE DE ARGEL (foto REUTERS)
El primer ministro argelino, Ahmed
Uyahia, afirmó que esta cifra puede crecer dado que "aun hay
mucha gente bajo los escombros" de los edificios derrumbados.
Varias réplicas del sismo ocurrido
la víspera mantuvieron a miles de personas en los jardines o en
automóviles al borde de los caminos donde pasaron la noche, por
temor a que se repita un nuevo temblor.
De acuerdo con informes del
Ministerio argelino del Interior, las ciudades más afectadas fueron
Kabilia y Rouiba, al norte de Argel, donde muchos inmuebles quedaron
reducidos a escombros, en lo que se considera el peor terremoto de
los últimos 20 años.
Las mismas fuentes dijeron que el
terremoto tuvo una magnitud de 6,7 grados en la escala de Richter
(de 12) y sus efectos abarcaron hasta las aguas mediterráneas de
las Islas Baleares, en España.
Medios oficiales dijeron también que
la ciudad costeña de Boumerdes, a 50 kilómetros al este de la
capital, resultó muy afectada.
Esta mañana el gobierno argelino fue
convocado para una reunión emergente para enfrentar la tragedia,
visitar zonas afectadas y exhortar a la población a cooperar con
los damnificados.
Por tal motivo, las autoridades
convocaron a la ciudadanía a donar sangre y apoyar todas las
acciones de rescate, especialmente en Boumerdes donde se reportaron
casi 300 muertos, es decir el 40 por ciento de los fallecidos hasta
ahora.
También se llamó por la radio a no
utilizar los servicios de gas y electricidad, así como a salir de
las casas, permanecer alejados de los edificios y evitar los
saqueos.
Por su parte, la Comisión Europea
prometió este jueves trasladar ayuda emergente a través de la
Oficina de Ayuda Humanitaria de la Unión Europea, y enviar mañana
a esta capital a un experto para valorar los daños y necesidades de
la población.