WASHINGTON, 5 de mayo (PL). — Los
neoyorquinos amanecieron hoy ante una nueva realidad, ya anunciada,
pero su implantación ocasionó irritación esta mañana en la gran
mayoría de viajeros: el transporte público subió a dos dólares.
El nuevo precio significa un alza de
50 centavos —el anterior era de 1,50— para más de
7 000 000 de residentes de la Babel de Hierro que usan la
red urbana de ómnibus y el metro para un boleto de ida, pues por el
de vuelta deberán pagar otros dos dólares.
El Departamento Metropolitano de
Transportación de la ciudad alegó la necesidad de imponer tal
incremento para recaudar más dinero y así tratar de cubrir un
déficit de mil millones de dólares que dice sufrir.
La medida sobrevivió un pleito
judicial que interpuso un grupo civil, el cual acusó a las
autoridades de transporte de mal manejo de sus cuentas.
Incluso, dos informes de contaduría
que circularon el mes pasado imputaron a esa división por ocultar
un superávit de 500 000 000 de dólares, para así hacer
parecer que sus finanzas están en peor estado.
Esos reportes sirvieron de base a la
demanda legal, pero de todas formas ésta no fructificó y hoy a los
neoyorquinos no les queda más remedio que pagar por usar el
ómnibus o el metro, aunque sea para cubrir el corto tramo de una
parada a otra.