MADRID,
24 de abril (PL). — Un importante número de miembros del
ilegalizado partido vasco Batasuna se presentarán por otras
formaciones como candidatos a concejales y diputados en las
elecciones regionales del 25 de mayo próximo en España.
Esto se conoció hoy al hacerse
públicas las listas de los diferentes partidos a los comicios, y
coincide con la emisión de un acuerdo del Tribunal Supremo
ordenando la disolución de todos los grupos que representen a
Batasuna en parlamentos autonómicos y ayuntamientos y el embargo de
los bienes de ese partido.
Ello incluye la cancelación de la
página web de Batasuna en Internet, con lo cual se inicia la
ejecución de la sentencia dictada el pasado 27 de marzo, que
ilegaliza a Batasuna y todas las organizaciones que la precedieron
con otros nombres.
La decisión de ilegalizar a esta
fuerza por su supuesta vinculación a la organización armada ETA
fue aprobada por el Congreso de Diputados con el respaldo de los
partidos Popular (de gobierno) y Socialista Obrero Español.
Sin embargo, el resto de las fuerzas
políticas se opusieron o abstuvieron por dudar de la legalidad
Constitucional de esa decisión que en su momento fue ampliamente
discutida.
No obstante, hoy se conoció que 700
antiguos miembros de Euskal Herritaroc, Herri Batasuna o Batasuna
volverán a presentarse en las próximas elecciones y de ellos 166
en cargos públicos como alcaldes y concejales, según informó una
televisora local.
Una buena parte de ellos se
presentará en las listas presentadas por la plataforma AuB, surgida
tras la ilegalización de Batasuna.
El tema, como tantos otros de la
contienda electoral, ha despertado la polémica, pues la reforma de
la Ley de Partidos, aprobada el pasado año, prohíbe expresamente
la existencia de agrupaciones de electores que sucedan a partidos
ilegalizados.
Sin embargo, las autoridades
tendrían que demostrar que AuB es una simple sucesión de Batasuna,
algo que resulta muy difícil.
Pero además algunos juristas
advierten que la ley ilegaliza a Batasuna como partido, pero no
puede negar a sus miembros ejercer el derecho ciudadano de votar o
integrarse en cualquier otra fuerza política.
En ese caso, la ojeriza con que el
gobierno central mira la aparición de AuB, no podría culminar con
la prohibición de que esa formación de corte nacionalista acuda a
los comicios, tal como han expresado algunos medios de prensa y
partidos políticos.