BRIDGETOWN, 24 de marzo (PL). — El
director de la Comisión de Asuntos Panafricanos de Barbados, David
Commissiong, llamó a iniciar un movimiento mundial para sacar la
sede de Naciones Unidas de Nueva York a fin de garantizar su
independencia.
En un acto de rechazo la agresión de
Estados Unidos a Iraq, el dirigente barbadense expresó que el
ataque demostró la falta total de respeto demostrada por Washington
y Londres a ese organismo internacional.
Commissiong denunció, asimismo, las
presiones que ejerce Estados Unidos contra naciones soberanas para
tratar de frustrar una convocatoria de la Asamblea General para
discutir la situación, otra muestra de que la sede de la ONU no
está ubicada en el lugar adecuado.
Tanto el primer ministro de Barbados,
Owen Arthur, como la canciller Mia Mottley, expresaron en
alocuciones en el Parlamento su oposición al ataque unilateral
emprendido por las tropas estadounidenses con el respaldo de las
autoridades británicas.
Frente a algunos sectores que
recomiendan una posición más "prudente" hacia las dos
potencias, Commissiong indicó que lo más realista es sumarse a
más de 100 países No Alineados y estados como Francia, Alemania,
China y Rusia, opuestos a resistir lo que calificó de
"tiranía".