CARACAS, 20 de febrero (PL). —
Parlamentarios venezolanos respaldaron hoy la actuación de la
justicia de arrestar a Carlos Fernández, presidente de
Fedecámaras, unos de incitadores a la violencia durante el paro
opositor de diciembre pasado.
Tarek William Saab, diputado del
Movimiento Quinta República (MVR), destacó que Fernández fue
acusado en enero último por un grupo de personas de provocar el
caos en el país y llamar a la desobediencia civil.
A diferencia de abril del año
pasado, cuando durante el golpe de Estado fueron detenidos y
encerrados sin derecho varios parlamentarios, el líder de
Fedecámaras conversó ya con su esposa y sus abogados, resaltó
William Saab.
Consideró necesario que se haga
justicia, pues Fernández, junto a Carlos Ortega, presidente de la
Confederación de Trabajadores (CTV), a quien se ordenó también su
captura, fueron los principales instigadores a la violencia durante
el paro de la oposición, que causó tantos daños a la economía
nacional.
Otro parlamentario, Pedro Carreño,
enfatizó que el detenido fue uno de los cabecillas de la asonada
golpista de abril del pasado año y de la semiparalización de la
industria petrolera de diciembre último.
Referido al arresto, realizado en
horas de la medianoche por efectivos de la Policía política,
destacó la necesidad de que en Venezuela se haga sentir el peso de
la ley para acabar con la impunidad y reforzar la democracia.
El presidente de Fedecámaras, Ortega,
y el líder de Gente de Petróleo, Juan Fernández, eran los
conductores del denominado parte de guerra, que durante los 62 días
de paro instaron a la desobediencia civil y causaron el
desabastecimiento en comercios y mercados.
Ellos tienen que pagar por el daño
ocasionado a la economía, aseveró.
La detención de Fernández causó
asimismo alarma entre los principales dirigentes opositores, que
convocaron a una concentración mañana en esta capital.
Maikel José Moreno, juez de control
34 venezolano, declaró a la prensa que el aprehendido está acusado
de rebelión, traición a la patria, instigación a delinquir,
agavillamiento y devastación.
Fernández fue llamado la semana
pasada declarar ante la Fiscalía General en torno a los sucesos que
desembocaron en el golpe de estado del 12 de abril del 2002.