MOSCÚ, 20 de febrero (PL). — El
ministro ruso de Relaciones Exteriores, Igor Ivanov, admitió hoy la
posibilidad de utilizar el veto a una nueva resolución de Naciones
Unidas sobre Iraq, si ello responde a los intereses de la seguridad
internacional.
Ivanov aclaró en un principio que
por el momento no existe ninguna resolución de ese tipo, por lo
cual carece de sentido hablar del empleo del voto contrario en el
Consejo de Seguridad de la ONU.
Sin embargo, el diplomático ruso
aclaró que aunque se necesita un alto grado de responsabilidad para
el uso del veto, su país tampoco tiene la intención de renunciar a
ese derecho exclusivo de los cinco miembros permanentes del Consejo
de Seguridad.
El titular ruso del Exterior afirmó,
no obstante, que Rusia tampoco se niega a discutir una resolución,
siempre y cuando ello conlleve respaldar el trabajo de los
inspectores o reforzar el cumplimiento de la resolución 1441 del
Consejo.
Analistas recuerdan que ese
documento, aprobado en diciembre pasado, regula las inspecciones en
Iraq de los expertos de la comisión de verificación y control
(UNMOVIC) y de la Organización Internacional para la Energía
Atómica (OIEA).
Ivanov, tras reunirse aquí con su
homólogo indio, Yashvant Singh, se refirió a la presión ejercida
sobre los citados especialistas de UNMOVIC y la OIEA para que
abandonen Iraq o presenten pruebas justificativas de un ataque
contra Bagdad.
Washington aconsejó a sus
funcionarios abandonar ese Estado árabe, en una clara señal de que
prepara su maquinaria de guerra de más de 150 000 uniformados,
decenas de aviones y buques de combate para agredir a ese país del
Golfo Pérsico.
Al respecto, el jefe de la diplomacia
rusa consideró que se deberá esperar hasta el próximo 1ro. de marzo
por un nuevo balance de las labores en Iraq por parte del dirigente
de la UNOMVIC, Hans Blix, y de la OIEA, Mohammed El Baradei.
Por otro lado, el Ministro ruso de Relaciones
Exteriores anunció que Moscú está dispuesta a mediar
para lograr un diálogo directo entre Estados Unidos y la República
Popular Democrática de Corea (RPDC), como exige Pyongyang.
La víspera, la RPDC advirtió sobre
la posibilidad de abandonar los preceptos del acuerdo de 1953,
mediante el cual se puso fin al conflicto en la península coreana,
pues la Casa Blanca incumple esa avenencia desde hace algún tiempo.
El gobierno de ese Estado asiático
denunció el refuerzo del contingente militar norteamericano en el
sur de la península coreana, lo que viola los preceptos del
mencionado acuerdo.
Asimismo, en sus pláticas con Singh,
el titular ruso del Exterior subrayó que la comunidad internacional
debe mantener la atención sobre la situación en Afganistán,
contra el cual el Pentágono lanzó un ataque en octubre de 2001.