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Damián Martínez,
primer cubano en ganar dos etapas
Fuerte ataque del
Cuba A dejó todo igual
Oscar
Sánchez
SANTA
CLARA.— Si Todd Herriot, el norteamericano líder, no aumentó su
ventaja en la punta de la XXVIII Vuelta Ciclística a Cuba, corrida
sobre 167 kilómetros entre la Perla del Sur y esta ciudad, fue
porque el Cuba A trabajó fuerte como equipo.
Algunos pensaron que
Herriot podría perder el pulóver amarillo, pues la cercanía de
Eliécer Valdés en la segunda posición, a solo 1:48 minutos, y la
montaña de Topes de Collantes, un paraje en el que el avileño es
muy fuerte, podrían desbancar al visitante.
El líder de la Vuelta
encabeza a los escapados.
No pocos quedamos
atónitos ante la facilidad con que el estadounidense trepó el
macizo del Escambray: cómodo y con un ritmo que, pese al ascenso a
más de 700 metros sobre el nivel del mar, mantuvo estable.
El primer Premio de
Montaña, en el Mirador, lo cruzó con Antonio López
(Cropusa-Burgos) y Stefano Penetta (Italia), de escoltas, en tanto
Eliécer y Lizardo Benítez (del Cuba A), pasaron a unos 20 segundos
en cuarto y quinto escaños. Antes de llegar allí, la meta volante
de Yaguanabo, en el kilómetro 63, la dominaron William Leyva
(Guantánamo), Adonis Cardoso (Ciudad de La Habana) y Lázaro Moreno
(Pinar del Río). Después, en Topes de Collantes, segundo Premio de
Montaña, volvió a encontrar ganador a la misma terna y en el mismo
orden que en el Mirador.
El mal estado de la vía
hizo que los comisarios y organizadores propusieran no bajar.
Neutralizaron 25 kilómetros, hasta la localidad de Jibacoa, desde
donde volvió a salir la caravana.
Manicaragua fijó la
segunda volante, ganada por Penetta, seguido de Herriot y López.
Faltando 20 kilómetros para llegar a la meta en la Audiencia de
Santa Clara, los corredores del Cuba A se hicieron sentir. Junto a
Damián Martínez, Luis Romero, Lizardo Benítez y Eliécer Valdés,
venían también los italianos Simone Biasci y Alfonzo Falzarano.
Los últimos 10
kilómetros fueron muy peleados, y por el pedaleo de Biasci, nadie
dudaba de su triunfo, pero a menos de 100 metros de la sentencia
apareció Damián Martínez (3:59.33) para ser el primer cubano en
este clásico en ganar dos etapas.
"Fue
una faena muy dura, la montaña siempre presupone un reto. Al bajar
teníamos definida la estrategia, rodar fuerte en equipo y ese
trabajo dio resultado. Algunos dicen que solo gano la primera etapa:
Baracoa-Guantánamo, y después no hago más", dijo Martínez.
Biasci fue segundo y Romero tercero con el mismo tiempo del ganador.
Para Eduardo Alonso, el
hombre que más vueltas ha ganado, todavía no hay nada decidido,
porque a Herriot está bien difícil de bajarlo del podio en este
giro que en su edición 2003 encontró una nueva marca: Santa Clara,
hasta ahora la meta más concurrida.
Hoy la etapa será
totalmente llana entre esta ciudad y Cárdenas (180 kilómetros),
con metas volantes en Santo Domingo, Colón y Jovellanos. |