Avanza modernización de panaderías en el país

Ramón Feria, director de atención a la industria alimentaria local del MINAL, explicó que la renovación total del equipamiento de esas unidades con tecnología de punta procedente de Italia, incluye nuevos hornos, amasadoras, estufas y winches boleadores para que el pan salga con el peso específico

IRIS ARMAS PADRINO

Un amplio programa inversionista para la modernización de las panaderías que elaboran el pan de la canasta básica acomete el Ministerio de la Industria Alimenticia, con el fin de elevar la calidad de ese alimento.

Ramón Feria, director de atención a la industria alimentaria local del MINAL, explicó a la AIN que la renovación total del equipamiento de esas unidades con tecnología de punta procedente de Italia, incluye nuevos hornos, amasadoras, estufas y winches boleadores para que el pan salga con el peso específico.

Unos 25 000 dólares invierte el país en la modernización de cada unidad, incluida la instalación del equipamiento, la remodelación de locales, pintura e iluminación.

Este proceso permite, además, un mayor ahorro de portadores energéticos, pues los hornos en funcionamiento actualmente consumen unos 80 litros de diesel por tonelada de pan y los modernos 30 litros, agregó el director de la entidad.

Cuba cuenta con 1 485 panaderías de ese tipo y actualmente hay 150 modernizadas. Las provincias más avanzadas son Pinar del Río, Ciudad de La Habana, y Matanzas (esta última ya concluyó el 50 por ciento de esas unidades), y es propósito sustituirlas todas en cuatro años.

Con el fin de incrementar la calidad del pan, el MINAL trabaja hace dos años con un producto para mejorar las características de la harina que anteriormente se importaba y ahora se produce en Cuba.

A partir del año anterior se introdujo la levadura seca, fabricada en la Isla con la empresa mixta DSM, y casi el 50 por ciento de la harina que se produjo en el 2002 fue nacional, acotó Feria.

Las inversiones del MINAL incluyen, además, la modernización de los molinos en Cienfuegos, Santiago de Cuba (inaugurado recientemente) y el José Antonio Echeverría, en la capital.

Ello reportará un considerable ahorro de portadores energéticos y de divisas, ya que la mitad de las 600 000 toneladas consumidas anualmente son importadas, así como también se beneficiará la alimentación animal mediante la utilización de los subproductos de esas industrias. (AIN)

 

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