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Mantua se reconstruye a sí misma
Cuatro meses y medio
después de soportar el paso de dos huracanes, el occidental
municipio pinareño marcha al frente de la recuperación
FÉLIX LÓPEZ
Quien tuvo la
oportunidad de desandar o sobrevolar Mantua cuatro meses y medio
atrás, cuando los huracanes Isidore y Lili surcaron con saña el
occidente pinareño, comprenderá los motivos de la elección de ese
territorio como sede del acto provincial por el 44 cumpleaños del
triunfo de la Revolución. Allí se premió la grandeza de un pueblo
que se sobrepone —a golpe de sacrificios y esfuerzos— a las
duras pruebas de la naturaleza.
La pesca fue la avanzada
de la recuperación.
El viejo Reinerio, que
lleva consigo toda la humildad de su pueblo, explica con sabiduría
lo que ocurre a su alrededor: "En la pugna entre el arroyo y la
roca, siempre triunfa el arroyo... no porque sea más fuerte, sino
porque persevera"... Así pasa en Mantua, un municipio que en pocas
horas quedó incomunicado del resto de la Isla, con un río
desbordado que cortó en dos la carretera y con las líneas
telefónicas y de electricidad destruidas.
Ni a ellos mismos les
gusta recordar aquellos 28 días que demoró en llegar la
electricidad al poblado de Arroyos de Mantua; las 4 500 viviendas
(casi la mitad del fondo habitacional) que sufrieron la furia de los
vientos; las 34 escuelas dañadas; o los 23 consultorios médicos
que perdieron parte de sus techos, mientras siete de ellos eran
derrumbados totalmente. La pesca, los bosques, el tabaco y los
cultivos varios también estaban heridos en su producción e
infraestructura.
"CICLONES HUMANOS"
Así califica Ovidio
Miranda, coordinador municipal de los CDR, lo que ocurrió en Mantua
unas horas después de que Lili se perdiera en el Golfo de México.
A la gente le dolía haber perdido tantas cosas, pero era más
fuerte la necesidad de regresar a la normalidad, de ver a nuestro
pueblo limpio, porque aquí —dice— somos humildes, pero no nos
conformamos con la fealdad o los problemas.
Cuenta Ovidio que la
solidaridad ha sido como un mar crecido todos estos meses: "De
nuestros 16 000 damnificados, más de 12 000 se alojaron en casas de
familiares y amigos. La gente confía en que habrá una solución a
su problema, pero a la vez ha existido comprensión de la situación
económica que atraviesa el país. Existen ejemplos extraordinarios
como el de Norberto, de la CCS Ignacio Agramonte, que llegó a tener
72 personas en su casa. Eso no se le olvida a nadie".
Everardo González:
"La tarea mayor
es la de construir 620 viviendas".
En una primera etapa —explicó
a Granma Everardo González Valdés, primer secretario
del Partido en Mantua— se han estado reparando aquellas viviendas
con afectaciones parciales y totales en los techos. Ya se ha
recuperado un 26%, y todos los días los vecinos celebran una
terminación.
La solidaridad no es
para los mantuanos un concepto abstracto. Los habitantes de este
occidental municipio están exentos de entregar una donación de
sangre en cualquier hospital del territorio. Y eso lo logran con el
desprendimiento de miles de personas (1 de cada 17,5), que acuden
voluntariamente a entregar su sangre...
MANTUA A TODO TREN
La pesca, a pesar de las
afectaciones en las instalaciones de la Empresa, allá en Arroyos de
Mantua, fue la primera en recuperar su actividad económica. Tras
reconstruir los centros de acopio reiniciaron la captura de la
langosta, y ya el pasado día 20 de diciembre habían sobrecumplido
el plan anual en 11 toneladas.
Hace solo unos días,
Beato Braulio Corrales, el patrón del Ferro 244, agregó a su lista
de proezas económicas una que constituye todo un récord: un
pescador de la cooperativa de Dimas, utilizando el sistema de
posicionamiento (GPS) localizó un lance de peces y avisó a Beato.
En breve tiempo habían capturado 3 150 kilos de pescado, algo que
todavía asombra a los tripulantes Roberto, Jesús y Raúl, junto a
los jóvenes buzos Alexis, Braulio, Lázaro, Alberto, Luis Enrique y
Nelson, este último el que salvó a cuatro mujeres y una niña de
la corriente mortal del río Mantua, durante el Lili.
Los de la forestal,
aclara Everardo, no han sido menos. Los bosques constituyen el 51%
del área total del municipio, y allí se afectaron 400 hectáreas
de bosques jóvenes. Nuevas posturas ocuparon el lugar de lo
perdido, volvió a recuperarse resina, y todos los días salen entre
20 y 25 rastras cargadas de horcones con destino a San Luis y San
Juan, el macizo tabacalero donde se reparan con urgencia las casas
de curar tabaco.
Hoy, para felicidad de
los mantuanos, basta con marcar el último número y se logra
comunicación telefónica con cualquier localidad del país. Gracias
a la magia de la fibra óptica, llegó la digitalización al extremo
de Cuba y se instaló una moderna central.
Lo más lindo de Mantua,
además de su gente humilde y laboriosa, es la manera en que los
jóvenes se adueñan de todas las tareas. Muchachos entusiastas
lideran la recuperación, y de un extremo a otro no se escucha ni
una sola queja o lamento. Everardo, el secretario del Partido,
asegura que tiene que ver con una convicción que aprendieron de
Martí: "En tiempos difíciles hay que aprender a endurecer el
corazón sin perder la ternura". |