MÉXICO, 19 de febrero (PL). — La
bancada del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) en
el Senado de México exigió al presidente Vicente Fox rechazar
cualquier presión del jefe de gobierno español, José María
Aznar, para que respalde el hoy debatido ataque a Iraq.
"Con España nos unen muchas
cosas, pero la guerra no nos junta". José María Aznar siempre
es bienvenido, pero confío en que Fox no se deje convencer para que
nuestro país apoye un ataque de Estados Unidos contra Bagdad, dijo
ante reporteros locales el líder de la fracción del PRI en el
Senado, Enrique Jackson.
Diversas voces del PRI en la Cámara
Alta se alzaron para demandar al Presidente no dejarse presionar por
Estados Unidos, "ni escuchar voces que aconsejan decisiones
precipitadas fuera del marco de la ONU", en relación con el
ataque a Iraq impulsado por Washington.
Los senadores Dulce María Sauri,
Silvia Hernández, Sadot Sánchez y César Camacho recordaron que la
política exterior de México se ha caracterizado históricamente
por condenar la arbitrariedad y el uso de la fuerza para imponer
decisiones. El Presidente —subrayaron— está obligado a mantener
ese rumbo.
Hernández destacó la diferencia de
posiciones de los gobiernos de España y México ante la anunciada
guerra en el Golfo Pérsico y manifestó: "La política
pacifista y el rechazo a los conflictos bélicos son parte de la
convicción de nuestra nación".
Por su parte, Sánchez ratificó la
exigencia al Ejecutivo federal de "que en la votación sobre
Iraq, en el Consejo de Seguridad, tome en cuenta los principios en
que descansa la política exterior, sin importar las presiones a las
que seguramente estamos y estaremos sujetos".
Los congresistas insistieron en que
el Consejo de Seguridad es el escenario de donde debe surgir una
resolución pacífica y multilateral sobre el conflicto Estados
Unidos-Iraq.
Las palabras de los legisladores por
el Partido Revolucionario Institucional siguen a fuertes críticas
del también opositor Partido de la Revolución Democrática a la
visita que realizará próximamente a este país Aznar, a quien la
fuerza centro-izquierdista calificó de persona non grata.
Ante el revuelo provocado en
círculos políticos y de la sociedad civil por la anunciada
reunión con Aznar por considerar que hará proselitismo a favor de
la guerra, Fox ha reiterado públicamente el rechazo de su gobierno
a una conflagración y dijo que el visitante vendrá más a escuchar
que a imponer su postura.
En medio del rechazo de la opinión
pública internacional, España, Italia y Gran Bretaña apoyan a
Estados Unidos en su propósito de agredir a Iraq, bajo el pretexto
de que el país árabe posee armas de destrucción masiva.