TOKIO, 19 de febrero (PL). — Más
de 5 000 estudiantes, trabajadores, intelectuales artistas y
políticos de izquierda japoneses desfilaron hoy por las principales
calles de esta capital para repudiar los planes de guerra de Estados
Unidos contra Iraq.
Organizada por agrupaciones
sindicales, humanitarias y pacifistas, la marcha alcanzó las
embajadas de Estados Unidos y Gran Bretaña, donde cientos de
personas tildaron al presidente George W. Bush y al primer ministro
Anthony Blair de terroristas por colocar a la humanidad al borde de un
conflicto bélico.
Según la agencia local de noticias
Kyodo, los manifestantes de los barrios capitalinos de Chiyoda y
Ginza alzaron carteles que rezaban "No a la guerra",
"Estados Unidos debe darle una oportunidad a la paz",
entre otros.
Un miembro del Centro Internacional
de Voluntarios de Japón pidió la cancelación de las sanciones y
el embargo económico impuestos desde hace más de una década a
Iraq, tras afirmar que esas medidas causan la muerte de muchos
inocentes.
Participaron en el mitin legisladores
de la oposición, como el vicepresidente del Partido Democrático de
Japón, Takashiro Yokomichi, y el líder del Partido Social
Democrático, Takako Doi.
Figuras del teatro nipón anunciaron,
por su parte, la realización el próximo 28 de febrero de un acto
cultural en el barrio de Shinjuki, donde todo el interesado podrá
cantar, recitar o pintar murales en defensa de la paz.
Esta semana, el primer ministro
japonés, Junichiro Koizumi, criticó a los millones de pacifistas
que protestaron en todo el mundo contra la política de línea dura
de Washington contra Bagdad.
Al dirigirse a la población nipona,
opinó que el informe presentado el pasado viernes al Consejo de
Seguridad de la ONU por el jefe de los inspectores de esa
organización, Hans Blix, demuestra la poca colaboración de Bagdad.
En respuesta a las declaraciones de
Koizumi, los organizadores de las protestas antibelicistas
anunciaron que seguirán los desfiles mientras persista el riesgo de
una conflagración en el Medio Oriente.
El rechazo a la política estatal se
refleja en la última encuesta realizada por Kyodo, según la cual,
un 78,7 por ciento de la población se opone a una eventual
invasión contra Bagdad, liderada por el Pentágono.