A
más de 48 600 ascendió el número de pacientes espirituanos ingresados en
sus hogares en el 2002, cifra que rebasa en 21 898 a los de
1998, año en que comenzó esta modalidad de la atención primaria
de Salud.
Estos resultados han sido posibles
por la mejoría de los recursos (entiéndase medicamentos,
condiciones de los consultorios, etc) y por el aumento de
especialistas en la atención primaria, excepto servicios como
neurocirugía y quemados, los que por su complejidad no tienen
proyección comunitaria.
La mejoría en la utilización y
calidad del ingreso en el hogar ha influido en la disminución del
uso de camas hospitalarias. En el 2002 ingresaron en el mayor centro
asistencial de la provincia de Sancti Spíritus 17 203 pacientes, 339 menos que el
año precedente.
La atención en el domicilio permite
fomentar la responsabilidad y participación de la familia en los
cuidados del paciente, evitar el estrés y los riesgos a que se
exponen en el hospital y facilitar el egreso precoz disminuyendo la
estadía intrahospitalaria y los costos al nivel secundario.
Este tipo de tratamiento pueden
hacerlo aquellos enfermos que tengan las condiciones adecuadas para
ello, tales como: voluntad propia y de la familia de aceptar el
reposo domiciliario; condiciones socio-económicas, higiénicas y
ambientales favorables en la casa; problemas de salud que no pongan
en peligro sus vidas.
Es importante no requerir de cuidados
médicos o de enfermería continuos y debe existir factibilidad de
que se cumpla el tratamiento médico, además de que se puedan
realizar los exámenes paraclínicos indicados.