| Millones de voces por la paz
MADRID, 16 de febrero.—Millones de personas procedentes de más
de 600 ciudades de todo el mundo unieron sus voces este fin de
semana para rechazar una eventual agresión de Estados Unidos a
Iraq.
Medios de prensa señalaron que las descomunales manifestaciones
contra la guerra en más de 50 ciudades españolas, colocan al
Gobierno ante una encrucijada.
Incluso
los medios más conservadores aseguran que las marchas y actos
fueron los más grandes que se recuerdan en España y desbordaron
con creces las más optimistas predicciones de sus organizadores.
Prensa Latina informó que los actos en ciudades como Madrid y
Barcelona prácticamente colapsaron el centro de ambas urbes, así
como los servicios de transporte de ómnibus, metro y trenes
suburbanos.
El balance político de las demostraciones quedó bien claro para
todos: los españoles por abrumadora mayoría no quieren la guerra y
están decididamente en contra de la política del Gobierno del
derechista Partido Popular de plegarse a los designios guerreristas
de Estados Unidos contra Iraq.
Al respecto, el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar
Llamazares, declaró a la prensa que "los españoles le han
planteado un ultimátum a la derecha estadounidense y al Partido
Popular y le han dicho que, o cambian a favor de la paz o los
ciudadanos reconstruirán su representación política".
En Estados Unidos, más de 250 urbes fueron el sábado escenarios
de masivas manifestaciones contra los planes de la Casa Blanca.
El acto más importante se desarrolló en Nueva York, donde unas
370 000 personas —100 000, según la policía— se concentraron
cerca de la sede de las Naciones Unidas, pese a la prohibición
dictada por una jueza federal la pasada semana.
Paz, paz, paz y no a la guerra, fueron algunas de las consignas
coreadas en la manifestación, donde se leían numerosas pancartas
como tiren a Bush en Iraq o no más sangre por petróleo.
En Los Ángeles, Chicago, Colorado, Las Vegas, Seattle, Miami,
Detroit y Filadelfia, entre otras localidades, también se
efectuaron protestas.
La paz también le gana a la guerra por tercer día consecutivo
en países de Asia y el Pacífico, donde la víspera ocurrieron
masivas protestas en respaldo al movimiento antibelicista mundial y
en rechazo a los planes militares de Estados Unidos contra Iraq.
Las manifestaciones superaron en la capital australiana,
Canberra, y las ciudades de Sydney, Melbourne, Brisbane, Perth,
Newcastle y Tasmania las expectativas de sus organizadores, al
participar en ellas aproximadamente un millón de personas, según
medios informativos locales.
Durante las marchas y mítines los participantes fustigaron con
críticas al primer ministro australiano, John Howard, fiel aliado
de la Casa Blanca en sus planes militares contra Bagdad.
Conocedoras de lo que un conflicto bélico representa para la
humanidad, las multitudes alzaron carteles que rezaban "la guerra
mutilará la infancia", "Howard debe renunciar", "No a la guerra",
entre otros.
Paralelamente, cientos de miles de amantes de la paz y la vida
salieron a las calles en Japón, Indonesia, Malasia, Filipinas,
India, Tailandia y Bangla Desh para gritar "basta" a Washington en
su empeño de desatar a toda costa una contienda en el Medio
Oriente.
Frente
a las embajadas de Estados Unidos y Gran Bretaña en Bangkok, Nueva
Dehli, Tokio, Manila, Yakarta, Kuala Lumpur y Dacca, se realizaron
masivas protestas y se tildó al presidente George W. Bush y al
primer ministro Tony Blair de terroristas y prepotentes por colocar
a la humanidad al borde de una tercera guerra mundial.
En Nueva Zelanda, también unas 10 000 personas desfilaron por
Wellington, la principal urbe, y la ciudad de Auckland, al tiempo
que aviones y helicópteros sobrevolaban y paseaban por el aire
telas con lemas antibelicistas.
El riesgo de una conflagración movilizó en Seúl y Pyongyang,
capitales de Corea del Sur y Corea Democrática, respectivamente, a
más de 10 000 manifestantes que asaltaron las avenidas para pedir
el fin de las acciones hostiles de Washington hacia territorio
iraquí.
Por otra parte, una declaración emitida por la Federación de
Entidades Americano-Árabes considera que es obligación de todos
los hombres, de los pueblos y gobiernos y de las ONG amantes de la
paz, hacer oír su voz en defensa de los postulados que deben regir
las relaciones internacionales y en defensa de la paz, de la
justicia, de la no intervención y de la solidaridad.
Señala que los mencionados postulados han sido vulnerados por el
gobierno de los Estados Unidos, así como que el argumento aún no
comprobado de la existencia de armas de destrucción masiva oculta
otros reales intereses en juego como los del petróleo.
La Federación de Entidades Americano-Árabes manifiesta que el
gobierno norteamericano al amenazar con una acción bélica
unilateral, se ubica fuera de los principios de la Organización de
las Naciones Unidas. |