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Un Tocororo por nuevos horizontes
Asiste el Comandante en Jefe Fidel Castro al debut coreográfico de Carlos Acosta
Andrés
D. Abreu
Tocororo, fábula cubana, espectáculo con que el prestigioso
bailarín Carlos Acosta debutó como coreógrafo el pasado sábado
en la sala García Lorca, del Gran Teatro de La Habana, contó la
asistencia del Comandante en Jefe Fidel Castro quien, luego de
presenciar la obra en compañía de Ramona de Saá, directora de la
Escuela Nacional de Ballet, departió con su autor y director
general y con el resto del elenco artístico que participó en esta
singular pieza danzaria.
El Comandante en Jefe dialoga con Miguel Iglesias sobre la enseñanza de la danza contemporánea en nuestro país.
Con la participación de Danza Contemporánea de Cuba, compañía
que dirige Miguel Iglesias; los bailarines invitados Verónica
Corveas (Ballet Nacional de Cuba) y Alexander Varona (Conjunto
Folclórico Nacional), la reconocida actriz Hilda Oates, el niño
Yohan Acosta (estudiante de la Escuela Elemental de Ballet), y un
grupo musical integrado por José Varona, Hammadi Rencurrell,
Yasdany Portillo, Dreiser Durruty y Dismer Hechavarría, sorprendió
como puesta escénica porque en ella se fundieron el ballet, la
danza contemporánea, la danza teatro, el teatro en sí mismo, la
música en vivo (original de Miguel Núñez), las artes visuales (en
distinguido trabajo del diseñador Salvatore Forino) y la cultura
popular.
La narración de la historia del niño humilde que emprende el
viaje hacia nuevos horizontes enfrentando los retos de la vida,
ocurre desde una estructura en la que interactúan las diferentes
manifestaciones artísticas y los diversos estilos del baile.
Mensajes de sentido universal contra la guerra y el egoísmo
individual fueron transmitidos a través de este recorrido
vivificante por costumbres y formas de la cubanía.
Tocororo se evidenció como una fábula que busca en su
espectacularidad contemporánea una fácil comunicación de
elementos típicos de nuestra nacionalidad. Dentro de la pieza,
Carlos Acosta aprovechó sus potencialidades como bailarín para
darle grandeza a su coreografía, a la que también aportó el
carácter artístico de Alexander Varona y la atractiva línea de
Verónica Corveas, y demostró que a medida que gane en experiencia
y conocimientos de la dramaturgia escénica, llegará a planos
cimeros como coreógrafo.
Luego del cerrado aplauso del público Fidel, sobre el escenario
de la sala, conversó acerca del espectáculo y el libro que
actualmente escribe Carlos Acosta, y sobre la danza actual en Cuba.
Ante los artistas participantes y esenciales figuras de la
manifestación, como el maestro Fernando Alonso y el director de
Danza Contemporánea, Miguel Iglesias, el líder de la Revolución
se interesó por los centros nacionales de formación de danza y las
compañías que la desarrollan, y expresó su confianza en la
política cultural y educativa que desarrolla actualmente el país
para propiciar que más niños, como el personaje protagónico de
Tocororo, encuentren mediante este arte nuevos y mejores horizontes. |