Aquí, en casa, entre quienes creen en la infancia

Iraida Calzadilla y Alberto Núñez

Foto: ARNALDO SANTOSEs bueno oírle decir a Andrés Guerrero que entre educadores, con gente que cree en un proyecto educativo en pro de la infancia y en beneficio de los niños, se siente en casa.

Oficial de Programas de Educación de la UNICEF, recientemente comentó a Granma que lo que acontece en Cuba en materia de educación es una experiencia que requiere se le preste atención por los logros que muestra el país en cuanto a cobertura, calidad y rendimiento escolar, como validó el Laboratorio de Calidad de Educación.

"Es una experiencia que lamentablemente muchos países de la región están muy lejos de alcanzar, en gran medida porque el presupuesto social, el gasto público que se destina al sector, se va empequeñeciendo cada vez más, y observamos que en algunas naciones del área aparece la privatización de la educación, lo cual aleja al Estado de la responsabilidad que le compete de ofrecer una enseñanza de calidad para todos los niños."

Guerrero señaló que hay que hablar no de una, sino de las experiencias cubanas en materia de educación, las cuales la Isla ha ido forjando y poniendo en práctica sistemáticamente a través de los años: "Siempre que uno regresa al país encuentra una novedad, y es interesantísimo ver hoy el esfuerzo que se realiza para dar una respuesta innovadora a las necesidades de los adolescentes en la enseñanza media".

Acerca de las premisas fundamentales que hacen a Cuba alcanzar los altos niveles en el sector, Guerrero manifestó que, a su juicio, están dadas en primer lugar en la voluntad política del Estado de invertir en Educación, y destinar importantes presupuestos, lo cual genera un movimiento de innovación y superación pedagógica: "Es una situación que quisiera ver reflejada en muchos otros países, pero en no pocas partes la realidad es opuesta".

La UNICEF, organismo que promueve una estrategia amplia de calidad de la educación, plantea que esta se dé en el propio estudiante, en los contenidos relevantes y no enajenantes para la formación del niño y en el desarrollo de sus plenas capacidades, en los procesos de enseñanza-aprendizaje, la preparación de los docentes para alcanzar altos niveles de profesionalidad.

 

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