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Reconoce el Banco Mundial
logros cubanos
en Educación y Salud
Asistió Fidel a la sesión plenaria. Critican participantes las políticas de privatización que generan pobreza y desigualdad
Joaquín
Rivery Tur
Hacer
que los servicios públicos de Educación y Salud funcionen para los
pobres fue el título de un informe del Banco Mundial para el 2004
presentado por las doctoras Rita Reinikka y Agnes Soucat, en nombre
de la organización, que reconocieron ayer más de una vez en
sesión plenaria del Encuentro sobre Globalización y problemas del
desarrollo, que en Cuba esos servicios funcionan y lo hacen muy
bien.
Las expresiones de Rita
Reinikka, presentadora del informe, fueron hechas en presencia del
Comandante en Jefe Fidel Castro, quien asistió de nuevo a la
sesión plenaria del evento. Enfatizó que "realmente la experiencia
de ustedes es muy interesante y se debería aplicar en otros países
pobres".
Los gráficos
presentados por las funcionarias del Banco Mundial reflejaron un
comportamiento bastante negativo tanto en Salud como Educación en
numerosos países subdesarrollados, sobre todo en los citados de
África y Asia.
Los representantes del Banco Mundial expusieron los puntos de vista de esa organización, que fueron rebatidos por varios participantes en el Encuentro.
La doctora Reinikka,
haciendo énfasis en el ejercicio de la educación privada, subrayó
el hecho de que en África no se están alcanzando objetivos, no se
está avanzando, y en general no se ha hecho mucho a nivel mundial
en cuanto a mortalidad infantil.
La doctora Soucat
continuó con la presentación, pero centrándose sobre todo en el
aspecto de la salud pública. Cuba, dijo, tiene niveles
impresionantes de salud, asociados con muy bajos niveles de
desigualdad, cosa que no sucede en el mundo subdesarrollado.
Comentando la ponencia,
Silvio Baró, de la Universidad de La Habana, dijo que hace mucho
énfasis en las prácticas del mercado y no tiene en cuenta que las
políticas económicas que rigen en casi todo el mundo ejercen una
fuerte influencia negativa en la situación desastrosa de los
servicios para los pueblos.
En su turno, la
profesora Gladys Hernández, del Centro de Investigaciones de la
Economía Mundial, recordó que el informe plantea que para alcanzar
las llamadas metas del milenio es necesario rechazar el enfoque
gubernamental, sin hablar abiertamente de privatización, que es un
término muy repudiado y ha traído pésimas consecuencias para la
población de menores recursos.
La investigadora
destacó que las privatizaciones han causado muchos perjuicios,
mientras hay miles de millones de personas que carecen de las cosas
más elementales y viven cada vez peor.
Los profesores Gladys
Hernández, Silvio Baró y
Julio Gambina, realizaron
sus exposiciones ante el plenario.
Según el profesor Julio
Gambina, de la Universidad de Rosario, Argentina, el informe
recomienda el privilegio de la iniciativa privada y la reducción de
gastos gubernamentales. Por esa vía, añadió, ellos resolverían
el problema de la pobreza eliminando a los pobres.
Ante una mención a "disturbios",
Gambina señaló que si los piqueteros argentinos dejan de cortar
calles y carreteras, si dejan de luchar, les eliminan los subsidios
miserables que tienen, definitivamente.
A estos comentarios
siguieron varias intervenciones de delegados de Cuba, Nicaragua y
Ecuador, que persistieron en la línea crítica al informe del Banco
Mundial sobre los servicios públicos.
Posteriormente el
programa continuó con intervenciones de Enrique Bru, de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT); Jan Kleguer, de la
UNCTAD, y de Daniel Kaufman, del Banco Mundial, así como las
ponencias de los profesores Stephen Magee, de la Universidad de
Texas, y Jorge Beinstein, de la Universidad de Buenos Aires. |