GUATEMALA, 12 de febrero (PL). —
Protestas multitudinarias, en las que no se descarta la violencia,
se iniciaron hoy en Guatemala, luego que maestros en paro se
declararon en pie de guerra por el anuncio oficial de pasar las
escuelas públicas a manos particulares.
Reportes desde varios puntos del
país señalan que miles de docentes estatales ratificaron su
actitud de huelga y se movilizan hacia esta capital para unirse a la
dirigencia de la Asamblea Nacional Magisterial (ANM), promotora del
movimiento reivindicador.
Desde Escuintla (sur) cientos de
educadores se trasladan en autobuses, al igual que ocurre desde
otros nueve departamentos, mientras en San Marcos (extremo
occidental) otros se lanzaron a las calles para protestar contra el
despido de miles de huelguistas, anunciada anoche por el ministro de
Educación, Mario Torres.
Dirigentes magisteriales acusaron a
la administración del presidente Alfonso Portillo de asumir una
posición intransigente, la cual —apuntaron— incita al
enfrentamiento y la confrontación, en lugar de privilegiar el
diálogo.
En Huehuetenango y el propio San
Marcos campesinos cafetaleros e indígenas insatisfechos con la
situación agraria se aliaron a los docentes y anunciaron que
repetirán la toma de aduanas y direcciones regionales de migración
fronterizas con México, como medida de presión al oficialismo.
Cientos de profesores en Totonicapán
desafiaron los llamados a la cordura de las fuerzas policiales y del
gobierno departamental, y organizaron medidas de hecho que según se
afirma, cuentan con el apoyo de la mayoría de los cantones de esa
demarcación.
Maestras acudieron a las escuelas con
atuendos inusuales, vestidas con pantalón y portando sombreros, a
modo de reafirmación de que se preparan para mayores protestas,
dado que no se satisfizo el reclamo de aumento salarial mínimo del
60 por ciento, ni se elevó el presupuesto a la Educación.
Inmediatamente después de que Torres
compareció en una cadena de radio y televisión para informar que
se pasaban las escuelas ahora cerradas a manos de padres de familia
para que las administren, dirigentes magisteriales calificaron la
medida de terrorismo legal de Estado y una declaración de guerra.
El titular indicó que las escuelas
pasarán a un programa nacional de autogestión mediante el cual los
padres tendrán potestad para contratar maestros y velar por el
desarrollo del proceso educativo, incluyendo el cumplimiento de los
180 días hábiles de clases.
Moisés Fuentes, líder de la
Asamblea Nacional Magisterial (ANM), calificó de panfleteras las
declaraciones del Ministro de Educación e injustas las acciones
para no pagarles salarios a los parados.
Entretanto, la sede del Ministerio de
Trabajo, en esta urbe, continuó ocupada por docentes en huelga,
quienes se emplazaron allí desde ayer y pernoctaron sin obtener la
atención de las autoridades.
"La revolución del 2003 ha
empezado", "el gobierno firmó hoy su
caída","esto generará más violencia", "los
únicos que pierden son los alumnos" y "esto es una
privatización disimulada", fueron algunas de las expresiones
escuchadas anoche.