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Entrevista a Berlian Napitupulu
No aceptamos intromisión en asuntos internos de Indonesia
ARNALDO MUSA
Las
relaciones entre Cuba e Indonesia han sido siempre muy cercanas en
los foros internacionales, sobre la base de la solidaridad, y han
perseguido objetivos comunes. En ocasión de la próxima
celebración de una nueva Cumbre de los No Alineados y un nuevo
aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas, el
encargado de negocios ad interim, Berlian Napitupulu, habla a Granma
sobre estos vínculos, los esfuerzos para evitar la escisión del
país y controlar el terrorismo, sin intromisión extranjera, entre
otros temas.
Napitupulu destaca que
Cuba e Indonesia, fundadoras del Movimiento de los Países No
Alineados, miembros del Grupo de los 77, comparten en los foros
internacionales su oposición a las agresiones y están de acuerdo
en resolver pacíficamente, mediante el diálogo, cualquier
situación conflictiva en el mundo.
Subraya que su país ha
condenado resueltamente el bloqueo de Estados Unidos a Cuba y
brindado su apoyo a la Isla en las reuniones de la Comisión de
Derechos Humanos en Ginebra.
Recuerda como momentos
trascendentales de los vínculos comenzados el 22 de enero de 1960,
la visita del presidente Sukarno a Cuba, el 13 de mayo de ese año,
y que antes, en 1959, el Comandante Ernesto Che Guevara había
visitado Indonesia.
Asimismo, en ocasión de
celebrarse la Cumbre Sur en abril último en La Habana, la
delegación indonesia fue encabezada por el entonces presidente,
Abdurrahman Wahid, y una importante comitiva participó en la
reunión de la Unión Interparlamentaria (2001) en la capital
cubana.
"Este
año se celebrará la Tercera Reunión de la Comisión Mixta, fruto
de los acuerdos firmados por ambos países durante la visita del
canciller, Ali Alatas, en 1997 a La Habana", anunció.
Al referirse a los
esfuerzos de su Gobierno para evitar la escisión de la nación,
asevera que trata de mejorar las condiciones económicas y sociales
de las diferentes regiones, y para mantener la paz en la zona de
conflicto se recurre al diálogo y no a la fuerza. En este sentido,
se ha brindado mayor autonomía en el control de los recursos, dice,
para subrayar que la unidad de la República Indonesia no es
negociable.
Berlian enumeró las
principales zonas donde han tenido lugar conflictos: Aceh (Norte de
la isla de Sumatra), Islas Malaku e Irian Jaya (Papua Occidental).
Sobre el conflicto de
Aceh expone que es un problema interno y multidimensional, y surge
como consecuencia de la injusticia, la explotación económica y las
violaciones de los derechos humanos, perpetradas en el pasado, y que
han conducido a aspiraciones por la independencia. Destaca que su
Gobierno considera que Aceh es parte integral del territorio de
Indonesia y hace hincapié en el diálogo para hallar una solución.
En este sentido, el diplomático señaló que se implementó el
status especial de Aceh para una mayor autonomía, y un importante
paso para lograr la solución de los problemas fue la firma del
acuerdo del fin de las hostilidades el 9 de diciembre pasado en
Ginebra.
En cuanto a Malaku, dijo
que los conflictos entre las comunidades, debido a desigualdades
económicas locales, fueron aprovechadas por ciertas fuerzas
inclinadas a crear la desestabilización del país, por lo cual se
impuso el estado de emergencia civil, se evitó la intromisión de
elementos externos y se logró que los hasta ahora contendientes
firmarán acuerdos de paz (Malino I y II).
Sobre Irian Jaya dijo
que allí se intentó crear una nación soberana, ignorando acuerdos
en contrario, lo cual su Gobierno no puede aceptar, porque sentaría
un precedente peligroso. "Se trata en buena medida de problemas
derivados básicamente de injusticias, explotación y violaciones de
los derechos humanos, por lo cual el Gobierno favoreció un status
especial, a fin de dar mayor autonomía en la administración y la
distribución equitativa de ingresos", acotó.
Posteriormente a los
ataques con bombas en Bali, Berlian Napitupulu explica que se
tomaron fuertes medidas a fin de combatir el terrorismo y el lavado
de dinero; se arrestaron y juzgaron a culpables de esos actos, y fue
reforzado el control de las fronteras, para evitar la entrada de
elementos enemigos de la unidad nacional.
"Consciente
de las grandes riquezas que posee el país, minerales, forestales,
marítimas y culturales, no se desestiman las intenciones que puedan
tener ciertas fuerzas para propiciar el separatismo y aún el
terrorismo, a fin de controlarlas", razona, y subraya que el
Gobierno no acepta la intromisión extranjera en la solución de
estos asuntos internos de Indonesia. |