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Los estrenos de la Vuelta
Oscar
Sánchez
Una
competencia como la Vuelta Ciclística a Cuba, expuesta a centenares
de espectadores a su paso por todo el país, tiene que proponerse en
cada edición multiplicar el espectáculo. La XXVIII edición, que
arrancará desde Baracoa el próximo martes, ha considerado esa
máxima y exhibirá tres novedades en el tradicional giro.
Estrenos al fin, ya los
tres crean expectativas. Sin embargo, el de la oncena jornada es
bien sugerente y al propio tiempo lanza un reto a los ciclistas,
pues se trata de una contrarreloj entre Pinar del Río y Viñales, y
al decir de Rafael Rodríguez, uno de los comisarios de la justa y
avezado especialista, es la primera vez que en Cuba se corre una
etapa de ese tipo ascendiendo, aunque precisó que "por lo menos yo
no recuerdo una contrarreloj en nuestro país subiendo".
Esa fase vueltabajera
será justo una fecha antes de terminar la Vuelta, es decir el día
22, y en ella a la altura de Los Jazmines se tomarán los tiempos
para optar por uno de los premios de montaña del clásico. Como es
tradicional la partida en esa etapa será individual, cada dos
minutos, y en orden inverso a la clasificación general, por lo que
el líder de la justa será el último en partir.
También muy atractivo
será el debut del trayecto Santiago de Cuba-Victorino, un recorrido
igualmente montañoso, presidido por el bello e histórico paisaje
de la Sierra Maestra; mientras la tercera, en un tramo donde no
priman las subidas entre Ciego de Ávila y Sancti Spíritus, pondrá
la novedad justamente a la llegada a la urbe espirituana. Era
habitual la meta al arribar a tierras del Yayabo, mas en esta
ocasión los pedalistas cerrarán su faena en un circuito en la
propia ciudad, lo que indiscutiblemente es un regalo para una
afición que gusta mucho del ciclismo.
En total, desde el día
11 hasta el 23, serán 13 etapas, con 34 metas volantes y seis
premios de montañas, cuatro de ellos de segunda categoría,
destacando las exigencias de La Farola, con el majestuoso Alto de
Cotilla y el no menos comprometedor ascenso a Topes de Collantes con
dos picos muy próximos entre sí. Al decir de los experimentados,
estos dos puntos suelen ser decisivos en la definición general de
la carrera.
En el clásico cubano
del pedal, que tendrá su meta final en el Paseo del Prado, en la
capital, luego de recorrer 1 918 kilómetros, está previsto que
intervengan corredores de Estados Unidos, Francia, España, Italia y
Guatemala, y habrá una representación de la Escuela Internacional
de Educación Física y Deportes. Junto a ellos estarán los
anfitriones cubanos con sus principales escuadras y las selecciones
provinciales, hasta sobrepasar la cifra del centenar de pedalistas. |