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Ana María, la fiera número uno
Pedro de la Hoz
Cuando Eduardo Heras
León entró a trabajar en el sistema editorial, el gran Wichy
Nogueras le dijo: "Fíjate en la canosa, es la fiera número uno, la
que más sabe y ayuda a los demás". Ana María Muñoz Bachs sigue
siendo dulcemente feroz con los originales y tremendamente eficaz.
Por ello recibió ayer el Premio Nacional de Edición 2002.
Un día feliz para Ana
María Muñoz Bachs.
Nunca en esta semana de
premiaciones en el marco de la Feria fueron tantos los aplausos. Y
todo porque a punto de cumplir 40 años en los trajines literarios,
ejerciendo, como dijo el Chino Heras, un depurado oficio y aportando
extrema sensibilidad, Ana María ha contribuido al parto de buena
parte de los mejores libros publicados en estas décadas, tanto en
lo que ella llamó "la edad del plomo" (linotipos y chibaletes) como
en la presente época digital.
Pedro Juan Rodríguez,
en nombre del jurado, leyó el acta de proclamación del Premio,
entregado después por Iroel Sánchez, presidente del Instituto
Cubano del Libro, en un momento también sorpresivo para la editora:
el diploma es un dibujo de su sobrino, el artista Fabián Muñoz
Díaz. |