Exclusivo del Orquideario Soroa en
las montañas de la provincia de Pinar del Río, el lirio Martí
gesta su olor y delicada presencia para brotar en la primavera como
otra muestra de la aproximación íntima de nuestro Héroe Nacional
a su tierra.
La flor es un híbrido obtenido a
mediados del siglo pasado por el botánico japonés Kenji Takeuchi,
estudioso de la obra martiana.
Puede contemplarse a plenitud en los
meses de abril y mayo cuando sus pétalos acampanados atrapan las
miradas de los visitantes por el color blanco intenso que simboliza
la pureza del cubano.
Elegante, delicado y fuerte a la vez,
en constante batallar con los vientos, fueron cualidades que
llevaron a Takeuchi a elegir el lirio para hacer de Martí parte de
la naturaleza de Cuba, pues las variedades de esa tonalidad entre
las familias de la hirideas predominan en la Isla.
Resulta un homenaje de singular valor
si se tiene en cuenta que el Maestro logró como nadie fundirse con
esta tierra por múltiples vías, entre ellas el indispensable
contacto directo, la pasión investigadora, el arte, la literatura y
la propia lucha en los follajes de la manigua.
Los montes, las palmas, el arroyo,
los pinares, el canario, la estrella solitaria convirtiéndose en
símbolos de cubanidad saltaron de la obra del poeta que proclamó
saber "los nombres extraños /de las hierbas y las
flores...".
Hasta en los momentos de analizar la
historia patria reluce Martí el mundo geográfico al decir en carta
a Manuel de la Cruz, autor de Episodios de la Revolución Cubana:
"La naturaleza va como coreando a los héroes. Usted los fija
en la mente, con su habilidad singular, por lo colorido e
inolvidable del paisaje".
El Maestro fue creador de una
verdadera estética de la naturaleza e incluso días antes de su
caída describió en su diario de campaña de manera conmovedora su
encuentro con el Cauto, el mayor río de la nación.
Percibió la acción vinculadora de
ese universo y las más diversas actividades humanas cuando
expresó: "La igualdad social no es más que el reconocimiento
de la equidad visible de la naturaleza".
Con su genial poder de observación
denunció el peligro de agresión al medio ambiente al tiempo que
vislumbraba los desmanes de la deforestación del planeta, ante lo
cual aconsejó mejorar los bosques donde existen y crearlos donde no
los haya. (AIN)