CARACAS, 8 de enero (PL). — Varios
sindicatos que agrupan empleados bancarios venezolanos y están
vinculados con la opositora Confederación de Trabajadores de
Venezuela (CTV) acordaron hoy paralizar el sector durante 48 horas.
Según lo informado, los bancos
permanecerán cerrados totalmente durante mañana y el viernes por
lo que, hasta el próximo lunes, no habrá operaciones de cualquier
tipo en esas entidades.
La intención es aumentar la presión
sobre el gobierno del presidente Hugo Chávez, en medio de un paro
nacional decretado por la oposición que es sólo parcial y no
logró, tras 38 días de duración, alcanzar su objetivo de forzar
la
renuncia del Jefe de Estado a su cargo.
La posición sindical se diferencia
de la asumida públicamente por los propietarios de los bancos,
agrupados en el Consejo Bancario y la Asociación Bancaria, los
cuales se pronunciaron por mantener el horario restringido de tres
horas de labor que vienen sosteniendo.
Sin embargo, en los dos casos se
choca con la resolución de la Superintendencia de Bancos (Sudeban),
publicada ya en la Gaceta Oficial, la cual ordenó a todas las
instituciones del sistema financiero nacional regresar a la jornada
normal de trabajo y de atención al público.
Aunque el Consejo Bancario acordó
impugnar legalmente esa disposición, se supone que está obligado a
cumplirla mientras se dilucida en los tribunales correspondientes el
asunto, por lo cual deberá esperarse la reacción oficial a esa
negativa a acatarla.
La Defensoría del Pueblo interpuso
hoy, ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) una demanda para que
se respete el derecho de los clientes del sistema bancario, afectado
por la decisión del cierre por 48 horas de los bancos y por la
reducción del tiempo de atención al público.
El recurso fue presentado por el
Defensor del Pueblo, German Mundaraín, quien censuró la posición
adoptada por los banqueros y resaltó su carácter ilegal y
contrario a los intereses de la población.
Un planteamiento similar hicieron, en
declaraciones públicas, diputados al Parlamento, organizaciones
políticas que apoyan al gobierno y agrupaciones no gubernamentales.