Las variedades de arroz LP-5 y LC
88-66 poseen características que las hacen resistentes al ácaro
Steneotasonemus Spinki, plaga que en los últimos años castiga
fuertemente las áreas dedicadas en Cuba a esta gramínea.
Una investigación realizada por los
ingenieros Yoan Pérez y Amalia Moredo, de la Estación Experimental
del Arroz Ruta Invasora, del municipio de Vertientes, en la provincia
de Camagüey, estudió el comportamiento de 16 de los tipos de la
planta más sembrados en el país, sin tratarlos con agentes
químicos para prevenir o combatir el mal.
El Spinki tomó auge en Asia en la
década del '70 de la pasada centuria, y en Cuba apareció en 1997
—como en Haití y República Dominicana—, y dos años después
ocasionó estragos en este cultivo.
En campos de empresas especializadas
hizo mermar los rendimientos hasta en un 20 por ciento, pero fue
mayor en superficies de productores individuales.
Los investigadores recomendaron el
fomento de esas dos variedades, pues resultaron las que más
resistencia mostraron al ácaro, y añadieron en su propuesta
enmarcar la siembra a mediados de año.
La LP-5 es de ciclo corto, de elevado
potencial agrícola e industrial y tolera las principales plagas y
enfermedades, mientras la LC 88-66 tiene iguales características,
pero de menor rendimiento en el molinado.
El Spinki se reconoce por manchas
carmelitas o bronceadas en el interior de las vainas de las hojas, y
porque provoca el vaneo de las espigas, y además del daño que
ocasiona como ente, tiene aparejado el ser portador de varios
agentes fitopatógenos.
Pérez y Morado continúan el estudio
de más variedades y de época de siembra para conseguir mejores
registros en este cultivo, actualmente en auge por productores
individuales. (AIN)