NACIONES UNIDAS, 28 de diciembre.—Los
inspectores de armamentos de la ONU impuestos a Iraq por presión de
Estados Unidos comienzan hoy su segundo mes de trabajo en ese país
árabe sin que hayan encontrado evidencias que justifiquen la
belicosidad de Washington, reporta Prensa Latina.
Las inspecciones tienen de trasfondo
una intensificación del despliegue militar en el Golfo Pérsico y
en estados aledaños, donde el Pentágono ordenó completar en enero
una fuerza de hasta 120 000 efectivos con todo el material bélico
necesario para una agresión a suelo iraquí, aseguró este sábado
The Washington Post.
Los trabajos para determinar si Iraq
posee armamento de destrucción masiva fueron reanudados el pasado
27 de noviembre en cumplimiento de la Resolución 1441 del Consejo
de Seguridad de las Naciones Unidas.
Este sábado el Ministerio iraquí de
Información anunció que los especialistas de la ONU visitaron con
total libertad cinco sitios dentro y fuera de Bagdad, donde
presuntamente podría haber armas ocultas.
Washington esgrime la supuesta
posesión por Iraq de esos medios como pretexto para mantener su
actual política agresiva.
Los expertos de la ONU inspeccionaron
el complejo Al Qa'qaa, a 32 kilómetros al sur de Bagdad, entre las
cuatro instalaciones que incluyeron la fábrica de vacunas de Al
Hindi, ya visitada el 22 de diciembre, y la planta tecnológica de
Ibn Younis.
Al Qa'qaa ha sido visitada ocho veces
desde el 27 de noviembre. Trascendió igualmente que el gobierno del
presidente Saddam Hussein entregó este sábado al Director de la
oficina de la ONU en Bagdad una relación de 500 científicos
iraquíes de diversas especialidades para Hans Blix, jefe de los
inspectores de desarme.