WASHINGTON, 28 de diciembre.—El
Buró Federal de Investigaciones (FBI) exigió a las universidades
norteamericanas toda la información referente a los profesores y
alumnos extranjeros, como parte de la cacería desatada por la Casa
Blanca contra los inmigrantes.
El diario The Washington Post
informó que el FBI pidió el pasado mes a los centros docentes
"los nombres, direcciones, números de teléfono, información
de ciudadanía, lugares y fechas de nacimientos, y contactos en el
exterior" de esas personas.
Esa institución federal se amparó
en la Ley Patriota, aprobada a finales de pasado año, para
implementar la nueva ordenanza, que tiene el supuesto objetivo de
conocer los vínculos de los estudiantes y profesores extranjeros
con organizaciones terroristas.
La iniciativa encuentra una gran
oposición de varios grupos universitarios que, aseguran, viola la
Constitución, entre otros motivos porque entrega información
confidencial sin una causa justificada ni una orden judicial.
Al respecto, el periódico reveló
que los senadores Patrick Leahy y Edward Kennedy enviaron una carta
al secretario de Justicia, John Ashcroft, en la cual critican la
medida porque "requiere una orden de un tribunal y debe
demostrar que está hecha específicamente para investigar el
terrorismo".
Sin embargo, el Buró "no parece
cumplir ninguna de esas dos premisas", agrega la misiva de los
dos legisladores, miembros del Comité Judicial de la Cámara Alta.