El empleo de combustibles de fuentes
renovables sigue una línea ascendente en la provincia de Granma y
en el actual año alcanzó, aproximadamente, las dos terceras partes
del total de portadores energéticos consumidos.
Según la información ofrecida a la
AIN por la Asamblea del Poder Popular en el territorio, del
mencionado volumen el 74 por ciento corresponde a derivados de la
caña de azúcar, como el bagazo y el alcohol.
Las otras fuentes no convencionales
de energía empleadas son la hidráulica, el carbón vegetal y la
leña.
Granma tiene 30 minihidroeléctricas
y una pequeña central hidroeléctrica, esta última cierra el 2002
con récord de generación, mientras dos más del mismo tipo se
encuentran en fase de montaje, las que tienen capacidad para
satisfacer las necesidades de los municipios de Guisa y Buey Arriba,
donde son instaladas.
También la energía fotovoltaica
logró un desarrollo sin precedente durante el actual año en la
región, al instalarse unos 1 000 sistemas en escuelas, consultorios
del médico de la familia, salas de televisión y círculos
sociales.
Todas las unidades beneficiadas se
encuentran ubicadas en sitios intrincados, no electrificables por
otras vías y la inmensa mayoría pertenece a la Sierra Maestra.
Un nuevo proyecto, a más largo
plazo, es dotar de electricidad, mediante esa forma, a las
17 000 viviendas que en la provincia no pueden ser beneficiadas
por el Sistema Energético Nacional, debido a su dispersión, y en
tan importante propósito se contará con el apoyo de la
organización no gubernamental CUBASOLAR. (AIN)