Informes del Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD) señalan que para satisfacer
necesidades de salud el 80 por ciento de la humanidad depende del
conocimiento de actuales poblaciones aborígenes de los trópicos.
Ese reconocimiento deviene
exhortación a proteger los llamados pueblos indígenas, y coincide
con estudios de la Fundación Alemana para la Conservación de
Bosques Tropicales en el sentido de que cualquiera de los 100
asentamientos primitivos latinoamericanos conoce más de un centenar
de especies de plantas medicinales.
De acuerdo con indagaciones recientes
efectuadas por expertos del PNUD, al menos la mitad de los
habitantes del orbe necesita del acervo cultural de esas comunidades
para alimentarse y subsistir.
Contra toda lógica, el hombre
deteriora con celeridad las regiones de mayor biodiversidad del
planeta y las más amenazadas de desaparecer, precisamente las que
sirven de asiento a esas poblaciones, exterminadas o empujadas por
la colonización hacia zonas remotas y aisladas.
Otro grito de paz en defensa de los
descendientes de habitantes precolombinos, constituirá la VII
Conferencia sobre Legado Indígena del Caribe, que se realizará en
Guantánamo del 3 al 9 de enero próximo, con la
participación de antropólogos, historiadores, pedagogos, médicos
y otros especialistas de América y las Antillas.
Auspician la cita la Fundación
Antonio Núñez Jiménez La Naturaleza y el Hombre, el
Programa del Indio Americano, de la universidad neoyorquina de
Cornell, el Sectorial de Cultura en Guantánamo, y el Museo
Matachín, de la ciudad de Baracoa. (AIN)