BANGKOK, 25 de diciembre (PL). — Un
equipo médico integrado por 30 especialistas separó con éxito en
Tailandia a dos niñas, que al nacer, hace cuatro meses, se
encontraban unidas por el hígado y el corazón, informó hoy la
prensa local.
Debido a la poca capacidad para
respirar, las pequeñas, enlazadas desde el pecho hasta el abdomen,
fueron sometidas a una operación de urgencia en un hospital privado
de Tailandia, indicó la víspera Chana Sathornkij, jefe del grupo
médico que incluyó a cirujanos, pediatras y anestesistas, entre
otros expertos.
La intervención quirúrgica de las
siamesas, Folk y Fire, que duró unas 10 horas, se realizó a
finales de noviembre en el hospital Siriraj de Bangkok, agregó.
El doctor Sathornkij explicó que
esta fue la tercera operación realizada con un rotundo éxito,
luego de otras 13 de este mismo tipo llevadas a cabo en ese centro
durante los últimos 36 años.
La separación del corazón no
ofreció grandes complicaciones, en tanto cada niña presentaba su
órgano propio y solo estaban pegadas por una membrana que los
cubría, añadió el especialista.
Comentó además que para rellenar el
espacio surgido al despegarlas se empleó silicona.
La incidencia de siamesas unidas por
el corazón y el hígado es de uno por cada 50 000 nacimientos,
según reporta la literatura.