SAN SALVADOR, 25 de diciembre (PL).
— Los médicos salvadoreños en paro desde hace más de tres meses
informaron hoy que incrementarán las marchas contra la
privatización de la salud hasta hacer transigir al gobierno.
El anuncio responde al interés de
los huelguistas de sensibilizar a todos los habitantes del país con
su lucha por evitar los pagos por los servicios médicos.
La víspera, los galenos afirmaron
que atenderán a la población en las calles, pues no prevén
regresar a los hospitales hasta que se garanticen los servicios gratuitamente.
Según directivos sindicales del
sector sanitario y del seguro social, la iniciativa tiene como
objetivo aliviar un poco las molestias que causan a los
salvadoreños el paro de los galenos.
Ricardo Alfaro, líder sindicalista,
aclaró que los enfermos recibirán atención médica en lugares al
aire libre, pues los especialistas regresarán a los hospitales solo
luego de asegurar el carácter público de sus servicios.
La unión, empeñada en demostrar la
necesidad de garantizar atención médica libre de impuestos, ha
recibido ayuda de algunas entidades internacionales.
Las protestas se agudizaron la semana
pasada tras la derogación del decreto 1024, que prohibía al Estado
conceder a empresas privadas los servicios sanitarios del Seguro
Social.
Mientras, sindicalistas y
trabajadores del ramo sanitario obstaculizan las labores de médicos
contratados para atender a enfermos, a pesar de recibir amenazas del
gobierno del presidente Francisco Flores con demandarlos.
Los centros asistenciales amanecieron
cerrados esta jornada y solo ofrecen ayuda en casos de urgencia, de
acuerdo con lo dispuesto por los huelguistas.
Esas instalaciones permanecen casi
desoladas y adornadas con pancartas y carteles contra la
privatización propuesta por el gabinete.
No obstante los festejos navideños,
los profesionales en paro y representantes de organizaciones
sociales que los apoyan, mantienen manifestaciones por las
principales calles del país y advertencias de su incremento a favor
de la salud gratuita.
Por otra parte, Ricardo Burgos,
subdirector del Seguro, admitió públicamente que la situación
actual es crítica y adelantó sobre la posible mediación de la
Cruz Roja Internacional en la disputa.
Burgos señaló que recurrirán
también a la iglesia católica para exigir a los sindicatos que
permitan a los médicos contratados realizar sus labores.
Sin embargo, la administración de
Flores parece omitir la situación existente e insiste en su
posición de hacer caso omiso a las solicitudes de salud gratis para
los salvadoreños.
Una de las últimas ideas propuestas
por el mandatario para frenar el paro fue la de ofrecer 1 500
dólares a los galenos que abandonen las manifestaciones.
Sin embargo, menos de un centenar de
los 1 500 huelguistas fueron comprados por el dignatario.