BAGDAD, 25 de diciembre (PL). — Los
festejos de fin de año no alteran el programa de inspecciones a que
está sujeto Iraq a tenor de la resolución 1441 del Consejo de
Seguridad de la ONU.
Este miércoles, los expertos de las
Naciones Unidas para el desarme de este Estado recorrieron las
instalaciones de una planta de gas licuado que antes de 1998 fue
visitada en tres ocasiones por los integrantes de la anterior
misión.
El director de la dependencia, Abdel
Razaq Abdel Sattar Ahmed, citado por los medios locales de prensa,
informó que los peritos en asuntos biológicos recorrieron el lugar
con el fin de asegurarse de que no era usado para "fines
prohibidos".
Los especialistas también estuvieron
este miércoles en otros cuatro sitios escogidos aquí, en la
capital, así como las sureñas localidades de Basora y Kerbala.
En esas dos últimas ciudades los
inspectores recorrieron fábricas y laboratorios correspondientes al
Ministerio de Industria.
Esas actividades de los enviados de
la ONU y la Agencia Internacional de la Energía Atómica suceden a
la difusión de un mensaje de Navidad del presidente, Saddam
Hussein, quien condenó el incremento de la presencia militar
estadounidense en el Golfo Pérsico.
Estados Unidos posee unos 50 000
soldados en el área, pero espera duplicar esa cifra en las
próximas semanas, ampliaron medios de la prensa norteamericana.
En su mensaje, el mandatario iraquí
destacó que en los últimos tiempos arreciaron las amenazas de
agresión contra este país, el cual —recordó— sufre un embargo
económico.
Saddam Hussein se mostró confiado en
que los resultados de la labor de los expertos constituirán una
sorpresa para Estados Unidos, si cesan las presiones que ejerce
Washington, Gran Bretaña e Israel sobre los inspectores.
La administración iraquí asegura
que no posee armas de exterminio masivo, pero que el país
resistirá en una guerra desatada por Washington y secundada por sus
aliados.
En el ámbito de la resolución 1441
del Consejo de Seguridad, los expertos en desarme deberán confirmar
que Iraq no posee arsenales químicos, biológicos o nucleares ni
que realiza programas para conseguirlos.
La víspera los inspectores cambiaron
por vez primera su dinámica de trabajo con la entrevista a un
científico relacionado con el anterior programa atómico iraquí,
el profesor Saba Abdel Nur.