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Nunca más
Bomba ecológica
Arsenio
Rodríguez
La consigna surgió
espontánea, con fuerza, y la hicieron suya hombres y mujeres de
todas las tendencias políticas, primero en Galicia y luego en toda
España.
Una verdadera bomba
ecológica en forma de marea negra destruyó el modo de vida de
miles de pescadores y sus familias. El hundimiento del petrolero
Prestige arrastró consigo, a la profundidad del mar, las esperanzas
de una gran parte del pueblo gallego.
Las playas, sus zonas de
pesca, las áreas de mariscos de fama internacional, todo ello, su
fauna marina, e incluso la credibilidad en las autoridades, locales
y nacionales, se fueron a pique con el siniestrado buque.
La desgracia unió a
gallegos y españoles, quienes hicieron suya la consigna: Nunca
más.
UNIDOS EN LA
DESGRACIA
Un despacho publicado en
el diario español El País, precisaba a mediados de diciembre, "que
se ha llamado a la movilización a más de 3 000 barcos para plantar
cara al invasor. Los marineros seguirán el plan de emergencia que
ellos mismos idearon y que el Gobierno y la Xunta (Gobierno
autonómico) han asumido ahora tras desdeñarlo durante tres semanas".
Antes de hundirse, el barco
petrolero se partió en dos.
Una pancarta, recostada
en una pared en la localidad de Arosa, resumía el sentir de los
miles de voluntarios que se han sumado a combatir la desgracia: "Si
no fuera por vosotros, ¿qué sería de nuestro mar?".
Junto a los pescadores y
jóvenes que espontáneamente se incorporaron desde el primer
momento en las labores de limpieza, se unieron soldados y equipos
especializados, mientras que en el mar un submarino francés, el
Nautile, intentaba evitar que continuara el derrame del combustible.
Ya el 24 de diciembre,
el vicepresidente primero, Mariano Rajoy, afirmaba a la prensa que
los fuertes vientos del Sureste, de mantenerse unos días, alejarán
el fuel-oil vertido unos 30 kilómetros diario de las costas
gallegas.
"Resolver
la situación definitiva del barco es lo más importante", subrayó
el funcionario. El Prestige sigue siendo "una espada de Damocles
sobre nuestras cabezas", sentenció.
UN DAÑO QUE DURARÁ
AÑOS
Con equipos especiales, se trata
de salvar las playas afectadas.
Como se recordará, el
petrolero Prestige naufragó el 13 de noviembre pasado, frente al
Noroeste español, y seis días después se hundió, partido en dos,
a más de 3 000 metros de profundidad en aguas del Atlántico con
más de 70 000 toneladas de fuel-oil pesado en sus bodegas.
Hasta el momento se han
detectado un total de 20 grietas en el casco de la nave hundida, de
las que ya han sido selladas cinco con un material metálico. Ahora
se estudia cómo sellar el resto, todo ello antes de fin de año. El
director de la organización ecologista Amigos de la Tierra, Daniel
Sánchez, pidió la dimisión de sus cargos de los responsables de
la tragedia, según un cable de EFE, e indicó que la crisis
ambiental causada por el petrolero "durará muchos años", ya que
aunque se cierren las actuales fisuras de la nave, "aparecerán más
en el futuro".
La fauna es la más abatida
por la desgracia.
Quizás por ello el
Comité Científico creado al efecto señaló que, a pesar de haber
disminuido apreciablemente la cantidad del petróleo vertido, es
imperioso tapar la denominada fuga número 1, en la popa, por la que
en los primeros momentos salían hasta 35 toneladas del combustible.
El presidente del
gobierno autonómico de Galicia, Manuel Fraga, en una entrevista
radial, resumió posiblemente el sentir de todos los gallegos al
precisar: "Estas son las navidades más tristes de mi vida". |