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¿Quién sustituiría a Mireya?
Alfonso
Nacianceno
Cuando
vi jugar a Mercedes "Mamita" Pérez, me dije:
difícilmente surja otra como ella. Y Mireya Luis fue el mejor
desmentido a aquella creencia, dejó una huella indeleble en el voli
internacional e integra la Comisión de Atletas del Comité
Olímpico Internacional.
Durante años disfruté
de las actuaciones de Mireya y juré no pensar más en que uno u
otro deportista es inigualable, porque la dinámica de los cambios
no facilita la comparación entre épocas diferentes, mucho menos en
el voleibol, signado por repetidas innovaciones a sus reglas.
A punto de concluir la
década de los noventa, cuando el palmarés de la camagüeyana
exhibía todos los títulos habidos y por haber en el planeta, la
pregunta se caía de la mata: ¿quién sustituirá a Mireya?
Yumilka Ruiz.
No era preciso esperar
por el ocaso de una estrella para encontrar su relevo. Junto a
Mireya empezó a alternar en el equipo cubano otra camagüeyana,
Yumilka Ruiz, presta a continuar la senda de esa jugadora de fuerte
pegada y sorprendente saltabilidad.
Los Juegos Olímpicos de
Sydney hallaron a una Yumilka Ruiz hecha para duros empeños. Esa
tercera medalla de oro olímpica marcó el final competitivo de una
promoción importante de muchachas y la selección iniciaba su casi
total renovación, dentro de la cual la capitana Ruiz asumía una
alta responsabilidad.
Sus 217 puntos anotados
en el Campeonato Mundial de este año, en Alemania, la consolidaron
como una de las voleibolistas de mayor estabilidad en el universo,
aun cuando sintió la presión de la rusa Ekaterina Gamova y la
italiana Elisa Togut, la mejor del evento.
El respetable quinto
lugar de la novata escuadra cubana en el certamen del orbe selló
para Yumilka un año en el que integró el Todos Estrellas del
Torneo de Montreux y la Copa Panamericana, cita donde también ganó
el galardón de Mejor Jugadora. Los torneos de China igualmente la
vieron brillar y en el Campeonato Nacional sentó pauta como
anotadora relevante.
El 2003 trae para ella y
su equipo, ya no tan novato, importantes compromisos. El Grand Prix,
los Juegos Panamericanos y el NORCECA, clasificatorio para la Copa
del Mundo, son algunos de los momentos clave en el año
preolímpico. |