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Maniobra Aniversario 46 del Desembarco del Granma
Realidad en el combate, certeza de la victoria
ALDO MADRUGA
FOTOS: ALBERTO BORREGO
El camino conduce desde
la carretera hasta una pacífica vaquería. A ambos lados
vegetación escasa, formada en lo fundamental por arbustos espinosos
y una que otra mata de guayaba, guásima o bienvestido. Todo normal
en una fría mañana. Nada que pudiera delatar la existencia, ahí
mismo, pero debajo de la tierra, de un lugar desde el cual en esos
momentos se estaban dirigiendo las acciones combativas de unidades
de tanques, infantería, artillería, defensa antiaérea y otras.
En el recinto
débilmente iluminado, un grupo de jóvenes oficiales con los
rostros pintados con colores de camuflajes, consultan los mapas,
hacen indicaciones, imparten órdenes y reciben informaciones
constantemente.
Las unidades participantes
cumplieron un intenso plan
de preparación.
El teniente coronel
Marcos Rodríguez Alfonso es el jefe de la agrupación de tropas que
participa en la penúltima jornada de la maniobra de las FAR
Aniversario 46 del Desembarco del Granma, y este es su puesto de
mando con todo lo necesario para hostigar al enemigo y derrotarlo
finalmente.
"Todos
estamos aprendiendo a ser mejores combatientes, y lo estamos
haciendo mucho más cerca de la realidad... La tropa ha respondido
muy bien y las experiencias que estamos acumulando serán muy
útiles para no dejar que nadie jamás pueda ocupar nuestro país",
afirmó Rodríguez.
La pintura que oculta el
verdadero color de sus rostros no puede escamotear belleza a las dos
muchachas oficiales, que comparten con naturalidad los sacrificios e
incomodidades de la vida de campaña: la capitana Milcia Alarcón y
la primer teniente Milagros Camacho. Ambas coinciden en que estos
ejercicios y maniobras tácticas, las aproximan más a la realidad
que tendrán que enfrentar en caso de agresión armada al país, y
contribuyen de forma más eficaz a la victoria final.
Momentos antes de estas
declaraciones, a tres o cuatro kilómetros del puesto de mando, el
soldado Reinery Tomás Lazo, conducía con determinación y alto
dominio un transportador blindado en medio de las explosiones y el
humo que simulaba el fuego del enemigo. Es su primera maniobra
militar de esta envergadura, y lo hace como si fuera un veterano
combatiente de muchas guerras, impresión que también causa Nery
Pentón Rodríguez, joven integrante de una pequeña unidad de las
Milicias de Tropas Territoriales que en uno de los episodios de la
maniobra se le atravesó Åcomo una espina en la gargantaÅ a una
columna blindada enemiga.
En sentido general, la
penúltima jornada de la maniobra de las FAR Aniversario 46 del
Desembarco del Granma, sirvió para que, ante la compleja situación
creada en el país por una supuesta agresión del enemigo, los jefes
en los distintos niveles con sus estados mayores y planas mayores,
en estrecha cooperación con los sectores militares y consejos de
defensa trabajaran intensamente en la planificación, organización
y realización de las acciones combativas.
Desde un lugar bien
escondido debajo de la
tierra se dirigen las acciones.
Posteriormente el
supuesto enemigo realizó un imaginario desembarco aéreo y de
inmediato se iniciaron las acciones de las fuerzas de los sectores
militares, Milicias de Tropas Territoriales y de los consejos de
defensa, para luchar contra el enemigo desembarcado, y hacerlo en
cooperación con el fuego de los medios de la defensa antiaérea y
la artillería en la región del desembarco.
Durante la realización
de estos ejercicios y maniobras tácticas, los medios de la
artillería y los tanques desempeñaron un decisivo papel contra los
invasores.
En la jornada de ayer
los jefes y órganos de mando prestaron una especial atención al
enmascaramiento de la técnica, el armamento y el personal
aprovechando para ello las condiciones protectoras del terreno y la
vasta experiencia acumulada en todos estos años por las Fuerzas
Armadas Revolucionarias.
En esta jornada las
tropas especiales cumplieron importantes misiones en cooperación
con las pequeñas unidades de infantería, en la lucha contra la
fuerza invasora.
Paralelamente las
unidades participantes en estos ejercicios tácticos han cumplido un
intenso plan de preparación y cohesión a fin de elevar su
capacidad combativa, para lo que se crearon las condiciones
necesarias en la vida de campaña, incluida la adecuada
alimentación y la atención médica del personal.
Ante los golpes de la
aviación enemiga los medios de la defensa antiaérea entraron en
acción reiteradas veces en esta jornada, incluido el tiro nocturno.
Esta maniobra ha
contribuido a desarrollar y perfeccionar los hábitos y habilidades
de las tropas participantes en condiciones de nocturnidad, proceso
que también ha estado vinculado adecuadamente con los elementos del
sistema defensivo territorial, en particular los consejos de
defensa, por su dominio del territorio donde se desarrollan las
acciones combativas. |