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En la primera
jornada
De todo un poco
SIGFREDO BARROS
Para
siete provincias del país la del martes fue la jornada inaugural de
la XLII Serie Nacional. Y puede afirmarse que hubo de todo, desde
caras nuevas con aspiraciones a estrellas hasta peloteros venidos a
menos en campañas anteriores que desean reverdecer laureles. Desde
viejas estrategias hasta nuevas alineaciones. Desde buenas
actuaciones en el box hasta ofensiva a granel en más de un estadio.
Si un mentor tenía
motivos para sentirse atribulado, ese era el matancero "Sile" Junco.
No es fácil quedarse sin cuarto bate de la noche a la mañana. Sin
embargo, un pelotero de mucho coraje y entrega, mundialista y
olímpico, Juan Manrique, cambió la mascota por el mascotín,
aceptó seis lances sin pifiar y conectó un jit en su nueva
función de remolcador, de la cual pudiera sentirse aliviado con la
incorporación de Amaury Casañas.
Manrique, disposición
ejemplar en el terreno.
Y si un director puede
sentirse satisfecho de los refuerzos que le llegaron del Este, ese
es Rigoberto Blanco. Su tocayo, Rigo Madera, pegó jonrón; otro
pinareño, Jesús Toledo, remolcó dos con un oportuno sencillo —de
emergente—, y un tercero, Raidel Cordero, fue el lanzador ganador.
En su debut en Series Nacionales, el ex mundialista juvenil Juan
Carlos Linares, no las tuvo todas consigo: tres ponches en cuatro
turnos. Pero no debe desesperarse. Estrellas como Pacheco, Linares y
Kindelán también pasaron lo suyo al inicio.
Y ya que mencioné a los
dos peloteros santiagueros más ilustres de todos los tiempos, para
muchos su ausencia este año descalificará al equipo indómito de
toda posibilidad. Personalmente no estoy de acuerdo. No sé cuántas
veces escribí en el pasado que Santiago NO ERA SOLO PACHECO Y
KINDELÁN. La alineación presentada por Franger Reinaldo el martes
en el Guillermón fue la siguiente: Benavides (304 en la XLI) en el
derecho; Alexander Jorge (347) en segunda; Meriño (14 jonrones, 70
impulsadas, 337) en el left; Fausto —designado—, y Pierre en el
centro de la alineación, ambos sin las comparecencias requeridas,
pero reconocidos bateadores; Poll en la inicial, un zurdo de buen
tacto; Reutilio en el central; Frank Tamayo en la receptoría y
Navas (317) en el campo corto. Una tanda que no es segunda de nadie
en nuestro béisbol y que, sin duda, dará que hacer.
Otro orden al bate
esperado con expectación por la afición era el de Industriales.
Rey Anglada le dio descanso a los tres regulares del equipo Cuba con
que cuenta (Kendry, Yasser y Cañizares) y le dio juego a varias de
sus figuras noveles: el jardinero Yasser Otamendi, un zurdo que
pegó un doblete y demostró velocidad en las almohadillas, el
torpedero Alexis Navarro, quien remolcó dos carreras con sencillo,
el zurdo Asley Sánchez, un tirador de velocidad y el ex mundialista
juvenil Deinis Suárez, un lanzador muy prometedor que imitó al
emperador romano Julio César: llegó, vio y venció, pues se
enfrentó a un hombre, lo ponchó y ganó el juego.
En el Van Troi puede
afirmarse que todos los lanzadores, salvo uno, fueron masacrados.
Escapó el veteranísimo José Miguel Báez, con cuatro escones
colgados en función de relevo y solo 2 jits permitidos en 15
turnos. Sobresalió un tunero que hizo equipo Cuba tres años
atrás, Danel Castro, con 4 jits, uno de ellos jonrón, colocado
como tercer bate y en su antigua posición de torpedero de la cual,
al parecer, no debió alejarse, pues como jardinero no brilló.
Por último, es de
destacar los 16 cuadrangulares de la jornada, a dos por juego. En
total, la fecha arrojó un saldo favorable a la ofensiva, con 154
jits en 561 veces al bate, para un 275 de promedio de 275. Aunque no
se asuste: en la XLI el average general fue de 293. |