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05/10/2002
Portada de hoy

Isla de la Juventud

Donde se entrecruzan líneas y brazos

Trabajadores de diversas provincias se suman a los pineros para normalizar lo antes posible el servicio telefónico

DIEGO RODRÍGUEZ MOLINA
Fotos: ALBERTO BORREGO ÁVILA

NUEVA GERONA.— William Martínez Almeida es un joven camagüeyano que llegó hace unos días a la Isla de la Juventud de imprevisto, cuando menos se lo imaginaba, y está muy lejos aún de conocer los nombres de poblados, calles y lugares, pues jamás había incursionado por estos mares.

Para Giordany y Orlando, del
municipio especial, mucho agilizan
y enriquecen la recuperación los
 reparadores de varias provincias.

Pero pese al poco tiempo, él y los siete trabajadores que lo acompañan desde la tierra de los Tinajones, saben orientarse como el que más en este sitio desconocido "porque tenemos claridad de nuestra noble misión aquí para normalizar las comunicaciones y seguir desarrollando el importante servicio", ya totalmente digitalizado y en franca extensión.

"No importan las distancias ni los sacrificios por estar lejos de la familia, cuando hay compatriotas necesitados de nuestros esfuerzos", afirma William, el jefe de la brigada de linieros de ETECSA en Camagüey, que arribó tras el huracán Isidore a reforzar las labores de restauración de las averiadas líneas telefónicas y tras el Lili decidieron permanecer para agilizar la ardua recuperación, ya no solo en la telefonía, sino también en la transmisión de datos o correo electrónico, y otros servicios.

"El trabajo ha sido fuerte, pero aquí estaremos hasta solucionar las 700 interrupciones que quedan y se tenga restaurado un servicio aún más importante en este municipio especial separado por el mar del resto del país", subraya Francisco Casañas Sánchez, luego de referirse a las misiones de años anteriores en diversas provincias dañadas por ciclones.

Los avileños apoyarán
hasta que sea necesario.

Desde Ciego de Ávila vino otra brigada de apoyo, de la cual es uno de sus integrantes Ricardo Cervantes Verdecia, experimentado trabajador de las comunicaciones que dice haber podido "vencer las serias averías ocasionadas por los recientes huracanes y las complejidades del acceso a ellas, por el compañerismo estrechado con los pineros, en una labor mancomunada que nunca podré olvidar."

"Cuando Isidore, mi casa se inundó completa y yo seguí en la recuperación", confiesa Giordany Rives Cruz, de la Brigada local de reparadores de teléfonos, como para acentuar que el compromiso compartido con otros trabajadores de la nación para restablecer las comunicaciones en el más breve plazo, no lo vencía ni el más adverso contratiempo.

Desde que sale el sol hasta que se pone, laboran estos trabajadores junto a las brigadas locales, lo mismo sembrando los más de 100 postes caídos, apartando árboles impactados sobre el tendido y levantando los cables que los vientos de más de 180 km/h lanzaron a tierra, que reconstruyendo tramos averiados del anillo de fibra óptica o ascendiendo los 300 metros para reorientar la parábola de microonda digital que las fuertes rachas cambiaron de posición.

La brigada camagüeyana 
siguió en la Isla de la Juventud
después del Lili. 

"A veces se dificulta el trabajo por tener que reponer los cuantiosos bajantes partidos que llevan la línea hasta las viviendas, pero nada nos detiene", asegura el pinero Orlando Seruto Labrada, tras expresar el acicate que representa la presencia de los reparadores de varias provincias y el intercambio con ellos.

Y mientras, avanzan en varios frentes, con la incorporación de colectivos llegados de Granma y Holguín y equipos especializados de La Habana, para agilizar la recuperación. El pueblo no solo recibe los beneficios inmediatos, sino que confirma, al mismo tiempo, cómo la confianza depositada tiene más que fundadas razones, la hermandad de un pueblo sin estrecheces locales. (Más información)

05/10/2002

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