DUBAI, 15 de septiembre.—El millonario
saudita Osama bin Laden, principal sospechoso según Estados Unidos, de
ataques terroristas perpetrados en territorio norteamericano el pasado
martes, permanece en Afganistán, confirmó hoy un portavoz talibán en
esta capital.
De acuerdo con declaraciones del
representante del gobierno talibán afgano en Emiratos Arabes Unidos, Aziz
Al-Rahman, el culpable número uno para Washington descansa tranquilamente
en ese país asiático y no teme a las represalias anunciadas por los
estadounidenses.
Al-Rahman destacó que Bin Laden, a quien
las autoridades talibanes (que controlan el 90 por ciento del territorio
afgano) consideran inocente, es libre de permanecer en ese territorio o
abandonarlo, si así los estima conveniente.
"Si quiere salir de Afganistán no se
lo impediremos, así como no lo obligaremos a partir si quiere permanecer,
es un huésped de nuestro pueblo", dijo el representante talibán en
Dubai, quien subrayó la total libertad de movimiento que posee el
millonario saudita.
El diplomático, sin embargo, se abstuvo de
ofrecer información sobre el sitio donde está oculto Bin Laden, a quien
fuentes militares rusas ubicaron la víspera en la zona de Kandahar, en el
sur de Afganistán.
Contradictoriamente, informaciones
procedentes de Moscú destacan que los servicios secretos rusos admitieron
hoy que perdieron el rastro del presunto líder terrorista.
TALIBAN AMENAZA A VECINOS QUE AYUDEN EN
ATAQUE DE EE.UU.
Desde Islamabad, las agencias de prensa
reportan que el movimiento integrista islámico Talibán, en el poder en
Afganistán, amenazó hoy con atacar a cualquier país vecino que ayude
Estados Unidos a agredir su territorio en represalia por los atentados del
martes último.
Una declaración oficial del ministerio
afgano de Asuntos Exteriores, difundida por la agencia Afghan Islamic
Press, con sede en esta capital, advierte que los mujahidin (combatientes)
pueden lanzar "ataques masivos contra cualquier país" vecino si
ofrece sus bases terrestres o aéreas a las fuerzas estadounidenses.
Analistas locales estiman que esta amenaza
parece estar dirigida contra Pakistán, al cual Washington pidió apoyo y
cooperación.