 Una clarinada en Brisbane Turquía en el centro del colimador Figuras jóvenes, algunas de ellas establecidas, integran la "pre" nacional. La falta de barras pudiera congelar aspiraciones cubanas Coto Wong
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RICARDO LOPEZ |
La medalla de bronce conquistada por el pesista capitalino Ernesto Quiroga en los Juegos de Buena Voluntad, en Brisbane, Australia, ha sido interpretada aquí como la más reciente confirmación de lo que aspira el deporte en este primer año del ciclo olímpico.
Tal actuación, junto al cetro panamericano que Cuba obtuvo en el I Torneo del área, celebrado en República Dominicana, semanas atrás, constituyen los primeros pasos de una proyección competitiva que aspira al podio en el Campeonato Mundial de Turquía, el próximo noviembre.
"Queremos que el levantamiento de pesas se sume con al menos dos preseas, a los deportes que en este primer año del ciclo han aportado al medallero nacional algunas posiciones cimeras en sus respectivos campeonatos del orbe", declaró a Granma Daniel Núñez, jefe del colectivo técnico de la selección nacional.
Primer campeón olímpico cubano en el levantamiento de pesas durante los Juegos de Moscú-80, Núñez avizora una etapa de arduo bregar donde habrá que ponerles el extra a la preparación y a la creación de una fórmula que contrarreste la falta de algunos medios básicos necesarios en los entrenamientos.
"Si continúa la escasez de barras estaremos frente a un gran problema. La situación es caótica no solo a nivel de todo el país, sino en la preselección. Las barras con las que entrena el equipo nacional son las que movemos a nuestros campeonatos y actualmente los juveniles en el Cerro Pelado entrenan en sesiones contrarias a las del elenco mayor para que se puedan utilizar esos implementos.
"Existe un convenio con Planta Mecánica de Villa Clara y en este momento estamos a la espera de dos barras que nos iban a enviar para hacerle las pruebas técnicas y firmar el contrato que resolvería el problema nacional. Porque las de la preselección tendrían que ser oficiales y esperamos que este año podamos comprar 2 ó 3 para paliar la situación", señaló.
Rostros jóvenes y prometedores, algunos ya establecidos, integran en estos momentos la "pre". Encabezados por Sergio Alvarez, quinto lugar en Sydney-2000, y medallista de plata en arranque del Mundial de Atenas-1999, en los 56 kilogramos, el conjunto aspirará a reconquistar las posiciones internacionales que antaño disfrutaba el deporte.
Junto a Alvarez destacan William Vargas, varias veces medallista en certámenes del mundo, también en 56; Vladimir Rodríguez (62), Aristóteles Fuentes (69), Idalberto Aranda (77), noveno lugar en Sydney-2000, Ernesto Quiroga (85), octavo puesto en la cita estival; Joel Mac Kenzie, ahora en los 94 después de competir en la ciudad australiana en los 85, donde obtuvo la oncena plaza, en un cambio que le ha favorecido con creces; y Michel Batista, noveno escalón olímpico en los 94, en los 105, una división que junto a la inmediata superior (más de 105) sufre de un faltante en hombres bien llamativo.
"Es un equipo muy joven que tiene muchas perspectivas y pensamos que a partir del próximo año esté en plenitud de forma, en el camino hacia los Juegos Olímpicos del 2004. Lo realizado en Santo Domingo, donde sobrecumplimos los pronósticos (13 de oro, 5 de plata e igual cantidad de bronce) al traer 17-4-2, nos dio la medida de las condiciones competitivas del elenco. El macrociclo terminó bien, el conjunto cumplió con un 96,7 por ciento en forma general y esto ha sido satisfactorio".
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