BOGOTA, 29 de agosto (PL).—Estados
Unidos inició hoy el pulseo con las fuerzas interesadas en la paz para
Colombia con la llegada de la antesala del secretario de Estado Colín
Powell en procura de cambios en las reglas de juego de los diálogos con
la insurgencia.
El canciller Guillermo Fernández y la
embajada de Washington en esta capital insistieron en el carácter formal
de la visita de la amplia delegación norteamericana que analizará entre
otros temas la marcha de la estrategia militar antiguerrillera conocida
como Plan Colombia y los nexos bilaterales.
Pero para nadie es un secreto que los
emisarios de Powell, del Pentágono y del presidente George Bush traen
consigo la propuesta de acabar con la zona desmilitarizada dedicada por
más de dos años a las negociaciones de la paz con los rebeldes.
El objetivo máximo de Estados Unidos es
presionar al mandatario Andrés Pastrana en busca del fin del laboratorio
reconciliador, aseguró a Prensa Latina Carlos Lozano, miembro de la
comisión de notables creada por los beligerantes.
Lo mínimo y, a la larga, también fatal,
radica en exigir cambios en las normas de funcionamiento de los 42 mil
kilómetros cuadrados bajo control de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia (FARC) en el sur del país, expresó el también líder
comunista y director del semanario Voz.
Bush contra Colombia, titula en primera
plana la publicación de izquierda en el número que comienza a circular hoy, al advertir sobre la negativa de las FARC a eventuales nuevas
condiciones.
Tales apreciaciones, aunque con otros
matices, coinciden con las de la prensa de derecha al analizar las
palabras de voceros del Departamento de Estado sobre una supuesta
preocupación de Washington por la continuidad de la zona desmilitarizada.
Casi medio centenar de altos funcionarios
estadounidenses invadirán las instituciones estatales con el fin de
garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos en la estrategia de
guerra conjunta contra las drogas y la insurgencia.
La continuidad en las fumigaciones, la
entrega de más helicópteros y el entrenamiento de otras fuerzas elites
figuran entre los puntos básicos de la agenda de la misión enviada por
el presidente Bush, preparatoria de la visita de Powell.
El Secretario de Estado llegará a esta
capital el 11 de septiembre para entrevistarse con el presidente Pastrana
en busca de respuesta a las interrogantes planteadas por la avanzada y
así definir la suerte del proceso de negociaciones con las FARC.