WASHINGTON, 27 de agosto.—Venezuela fustigó hoy con dureza las
consecuencias del neoliberalismo, la globalización y los procesos de
apertura económica, y convocó al resto del continente a dialogar para
buscar estrategias alternativas destinadas a reducir la pobreza, según
reporta la agencia de prensa alemana DPA.
El canciller de Venezuela, Luis Alfonso Dávila, dijo que "hay un
nuevo dogma, una religión hipertrofiada, el neoliberalismo, (que) nos
convoca a postrarnos sumisamente ante (la) globalización, a guardarle
culto y reverencia, tal y como ella se presenta en nuestro tiempo".
La crítica fue elaborada en un extenso discurso que Dávila pronunció
ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos
(OEA), que lo recibió en una sesión especial celebrada hoy en Washington
y cuyos integrantes, representantes de 34 países del continente (todos
menos Cuba), lo aplaudieron de pie.
Aunque Dávila también reconoció los que considera
"beneficios" de la globalización, entre los cuales mencionó
"comunicaciones satelizares, Internet, la revolución de las
telecomunicaciones, sincretismo cultural a escala planetaria",
también se extendió sobre lo que llamó sus "perversiones".
"Nichos de alta tecnología y espacios terráqueos desprovistos de
ella. Agresiones contra las identidades culturales de los pueblos.
Circulación de capitales sin referente humano. Mercados bursátiles en
las grandes metrópolis, que se mueven guiados por un sólo afán: