La fábrica de tableros de bagazo de caña
más antigua del país, situada en las afueras de la ciudad de Cárdenas,
en la occidental provincia de Matanzas sobrecumplió en tres por ciento el
plan de producción previsto hasta julio último, como parte de los
esfuerzos de la Isla por aumentar el volumen y diversidad los productos
derivados de la industria azucarera
Diseñada antes de la primera guerra
mundial y montada en Cuba como guarapera y trituradora de henequén, la
vetusta máquina de vapor, instalada aquí en 1956, produjo más de 176 mil
tablas artificiales.
Los tableros artificiales de pulpa de
bagazo y componentes químicos se utilizan en muebles, sarcófagos y
divisiones internas en la vivienda.
La producción se comercializa en el
mercado industrial interno y una parte se exporta a España y República
Dominicana.
La planta Jesús Menéndez, vanguardia
nacional durante ocho años consecutivos, emplea a 93 personas y dejó
ganancias por 262 mil pesos al reducir el costo a 62 centavos.