BOGOTA, 22 de agosto (PL).—El comandante
de las fuerzas militares de Colombia, Fernando Tapias, confirmó hoy el
envío de otros mil hombres al oriente del país con el propósito de
aniquilar una fuerte columna guerrillera.
En la base de San José del Guaviare,
centro de operaciones de la Ofensiva 7 de Agosto, el general Tapias
reveló a la prensa la decisión del presidente Andrés Pastrana de
intensificar la campaña contra los casi dos mil insurgentes de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Los cruentos combates en los departamentos
de Guaviare, Vichada, Guainiay Meta cumplieron una semana y cuentan con la
participación ahora de seis mil miembros de las tropas elites del
ejército apoyadas por medio centenar de naves de guerra.
Para la cúpula militar, las operaciones en
el oriente del país han sido exitosas hasta el momento por haber frenado
el avance rebelde hacia zonas estratégicas, además del presunto elevado
número de bajas causado a las FARC.
Aviones de combate reanudaron al amanecer
los bombardeos y ametrallamiento contra supuestas posiciones insurgentes
en un nuevo intento por debilitarlas antes de ordenar el avance por tierra
de los efectivos de las tropas de despliegue rápido y de otros cuatro
Batallones especiales.
Pese a los partes de victoria del ministro
de defensa Gustavo Bell, la incertidumbre se mantiene ante la
imposibilidad gubernamental de aniquilar el grueso del contingente
rebelde.
Las FARC, mientras tanto, negaron la
existencia de centenares de bajas como afirmó Bell y su cúpula de
generales y admitió la continuación de los enfrentamientos con
eventuales sensibles pérdidas del ejército.