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 del lenguaje
Celima Bernal
•Hace unos días apareció en esta sección la palabra
monigote. Con buena vista y mejor intención, se percataba una enseguida de que la vírgula sobre la
n, no era tal, sino una mancha de tinta en el proceso de impresión. Bastaba compararla con la
ñ de los vocablos niños, español, extraño y muñecos, en la misma nota. O sea, preocupado lector:
monigote y no "moñigote". •Recordé por analogía, que en Cuba se conoce como
boñigo —así está registrada en el DRAE— a cada una de las porciones o piezas del excremento del ganado vacuno. Nuestros campesinos le dicen:
"moñingo". En otros países, se llama boñiga.
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