 Bush absuelve a empresas contaminadoras WASHINGTON, 20 de agosto.—La Administración republicana de George W. Bush proyecta retirar las denuncias presentadas contra más de 30 empresas acusadas de contaminar la atmósfera, a la espera de aligerar las reglamentaciones en la materia, señala ANSA.
Las acciones legales fueron iniciadas en virtud de la Clean Air Act, la ley sobre aire puro, que el equipo de Bush quiere reemplazar con medidas más flexibles. Las empresas, especialmente las energéticas, deberán respetar ciertos criterios de rigor ambiental, pero serán libres de decidir cómo hacerlo.
De este modo, de las salas de negociaciones internacionales a las acciones ante los tribunales norteamericanos, Bush prosigue su batalla de tutela de las empresas sin importar si ello se produce en detrimento del ambiente.
La nueva movida, anunciada por el New York Times (NYT), sigue a la negativa a firmar los acuerdos de Kyoto para reducir las emisiones de anhídrido carbónico y a las decisiones energéticas en favor del petróleo y de la energía, así como a los pasos atrás en cuanto a contaminación del agua y del aire.
Pero la marcha anti-ambiental de la Administración Bush implica divisiones
—advierte el NYT— en el equipo del presidente. Por ejemplo, el secretario de Energía, Spencer Abraham, quiere retirar las denuncias, o al menos muchas de ellas, mientras la responsable del Ambiente, Christie Whitman, tiene la intención de mantener por lo menos algunas.
Los procedimientos en curso afectan a 34 complejos energéticos o industriales y los que están en estudio interesan a otras 20, mientras 12 empresas han sido invitadas a modificar las propias instalaciones con acuerdos extrajudiciales.
En el Oeste Medio, donde las fuentes de contaminación son más importantes, y en el sur, las empresas estarían libres de actuar, mientras que en el noreste, las acciones legales siguen abiertas.
Las señales negativas se suman, precisamente, cuando la calidad del aire, en el noreste de Estados Unidos, la zona más densamente poblada, tiende a empeorar, después de haber mejorado considerablemente en los últimos 20 años.
Solo en el estado de Nueva York, la situación del ozono, este año, es un 60 por ciento peor que en el 2000.
Solo una vez, desde principios de los noventa, los datos fueron más negativos.
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