La colocación de tubos de polietileno de
alta densidad en la conductora de la presa Palmarito forma parte de la
estrategia inversionista del Estado para garantizar el abasto de agua a la
ciudad de Santa Clara, de más de 260 000 habitantes.
Constructores villaclareños sustituirán
tubos de asbesto cemento de 500 milímetros por otros de igual diámetro
de polietileno, producidos en la planta que funciona en Ciego de Avila
desde el año último, y que cumplen con los requisitos para soportar las
atmósferas de presión de este tipo de obra y evitar los constantes
salideros.
La conductora cuenta con 3,2 kilómetros de
longitud y complementa la ejecución de la presa Palmarito, con el
objetivo de eliminar dificultades en el consumo de agua en Santa Clara
durante la etapa de sequía.
Para procesar el líquido de ese embalse se
construye una planta potabilizadora que incrementará los volúmenes y la
calidad del agua que se entrega a la ciudad, y su terminación, dentro de
dos años, permitirá el tratamiento de 900 litros por segundo.
Los esfuerzos por garantizar el
abastecimiento de agua a zonas urbanas de alta concentración poblacional
y a pequeñas comunidades, constituyen líneas de trabajo, que en materia
de recursos hidráulicos, se desarrollan en el país desde hace varias
décadas.
Resultado de tal política refleja que el
95 por ciento de la población cubana se beneficia con los servicios de
acueductos, lo que se traduce en uno de los más altos índices de
América Latina. (AIN)