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576 quintales de tabaco por caballería en una CPA Inteligencia y consagración tras los altos rendimientos Ronal Suárez Ramos PINAR DEL RIO.—La noticia, por sí sola, vale la pena ser publicada: Una cooperativa de producción agropecuaria logra promedio de 576 quintales de tabaco por caballería, aproximadamente 2,3 veces la media provincial.
Miguel Angel dice que en la pasada cosecha les salió todo bien, desde el semillero hasta el aprovechamiento de la capadura. Pero en la Niceto Pérez, ubicada en El Gacho, municipio de San Juan y Martínez, hay muchas más cosas que merecen ser contadas, todas demostrativas de que las formas socialistas de producción son escalones superiores, si a la consagración al trabajo se une la inteligencia de quienes dirigen. Integrada por 108 socios a los que se suman durante la campaña 11 jubilados, esta CPA siembra 5,1 caballerías. Durante la última campaña entregó 2 941 quintales, de ellos LA VINCULACION AL AREA Y A LOS RENDIMIENTOS FINALES Miguel Angel Rivera, presidente de la entidad desde 1990, recuerda que hace unos años tenían tres campamentos con estudiantes habaneros y además cada día iban al pueblo con una carreta a buscar 60 movilizados. "Yo dedicaba el 80 por ciento de mi tiempo a atender a los voluntarios, pues había que garantizarles la alimentación y otros recursos; los rendimientos llegaron a descender a 182 quintales por caballería y, aunque siempre fuimos costeables, no había mucho atractivo para pertenecer a la cooperativa", recuerda. La última cosecha, ya acopiada y hecha su liquidación financiera, permitió distribuir entre los cooperativistas 456 031 pesos, siempre atendiendo al aporte individual de cada cual, a lo que hay que agregar la estimulación en divisas. El Presidente no lo piensa dos veces cuando se le pregunta sobre el factor que más ha pesado en el aumento de la productividad del trabajo y de la producción, y en los resultados económicos obtenidos. "No tengo dudas de que lo principal ha sido la vinculación al área y a los rendimientos finales que comenzamos a aplicar en la cosecha 1994-95 y que hemos venido perfeccionando en todos estos años", dice, pero prefiere que sea la responsable de organización del trabajo y los salarios quien hable al respecto. La ingeniera agrónoma Marisol Lezcano trabajó durante 15 años en el Banco de San Juan y Martínez. De allí trasladó a la cooperativa métodos organizativos y de control que mucho han influido en los logros. "Lo primero que noté es que aunque se había comenzado a aplicar la vinculación al área, no existía la contratación a los productores; nadie conocía sus derechos y deberes. "Le abrimos un submayor a cada una de las 32 áreas en que se divide la cooperativa y aplicamos el crédito por actividades. Después le dábamos seguimiento en el campo y lo íbamos ajustando según el estado de la cosecha. El objetivo era que al final nadie hubiera gastado más de lo previsto sin respaldo productivo. "Ello ha sido clave en el bajo costo de producción y, unido a la distribución de la ganancia de acuerdo con la cantidad y calidad del tabaco aportado por cada área, se ha convertido en un gran estímulo para lograr altos rendimientos", asegura. Daniel López, económico, pone un ejemplo elocuente: Para la cosecha pasada nos asignaron un crédito de 296 000 pesos y gastamos 273 000. Se colocó el recurso donde había que hacerlo y en el momento preciso para que rindiera más. Ya aquí ninguno de los socios se interesa por el anticipo; hay conciencia de que mientras menos se gaste, mayor será la ganancia. SE PROMUEVE LA PARTICIPACION FAMILIAR Quizás Luis Alberto Orraca sea el mejor ejemplo de hasta dónde se ha incentivado el trabajo en la Niceto Pérez. Con 27 años de edad, atiende él solo un área de 33 000 posturas, de las que obtuvo 56,87 quintales. "Lo de solo es un decir, pues en tiempo de cosecha me ayuda toda la familia: el viejo (jubilado), la vieja y hasta dos hermanos que son licenciados vienen a darme una mano los fines de semana". El rendimiento alcanzado por Luis Alberto equivale a 854 quintales por caballería. Al liquidarse la cosecha recibió 8 351 pesos y 439 como estimulación en divisa. "Eso sí, cuido la tierra, aplico relleno con un cucharón, no dejo que los animales entren a ella cuando llueve y surco según la curva de nivel. Lo demás es trabajar sin límite en horas y días cuando el tabaco lo demanda y aprovechar todas las hojas que nos da cada planta". Vanguardia Nacional durante los últimos seis años, la CPA Niceto Pérez es la primera de la provincia que obtiene la Eminencia Económica, categoría que otorga la ANAP a los colectivos con costos inferiores a 50 centavos por cada peso producido. ¿Qué usted piensa de esas cooperativas que todavía tienen pérdidas económicas?, pregunté a Miguel Angel, su presidente. "Creo que mientras las direcciones de esas CPA no realicen un análisis de lo que realmente pueden atender con sus propias fuerzas, hagan el plan de siembras de acuerdo con ello y busquen explotar bien la tierra que les sobra, no van a salir del bache. "Pero sobre todo, tienen que hacer la vinculación del hombre al área y a los rendimientos finales no por cumplir una orientación, sino conscientes de que es la única forma de estimular el trabajo, de que los socios piensen como dueños de lo que producen, y no como asalariados. Cuando haya resultados, verán como les sobran las solicitudes para ingresar a la cooperativa, como nos ocurre a nosotros hoy". El consejo es avalado por los resultados de un colectivo que no parece tener límites. De ello hablan los rendimientos tabacaleros de las tres últimas cosechas: En 1999 obtuvieron 346 quintales por caballería, como para sentirse satisfechos. En el 2000 el resultado fue de 401 y este año llegaron a 576, algo casi increíble en una extensión superior a las cinco caballerías. |