 En los últimos cinco años... Terminados 2 454 acueductos rurales Un millón 277 000 habitantes de apartadas comunidades reciben hoy, gracias a un programa que continúa, el servicio de agua potable Juan Varela Pérez
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YOLANDA ABRAHAN |
Desde 1995 hasta la fecha, el servicio de agua potable llega directamente a un millón 277 000 personas en comunidades rurales que antes no lo recibían. La terminación, en ese período, de 2 454 acueductos en apartadas zonas es considerada por el ingeniero Jorge Luis Aspiolea, presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), como una de las obras de mayor impacto social.
El 58% de esas instalaciones están ubicadas en las cinco provincias orientales en poblados de 300 habitantes o más. En todas ha sido decisivo, para su ejecución, el concurso de los vecinos y organismos e instituciones del lugar.
Hoy puede decirse, apuntó, que más del 95% de la población cubana recibe agua potable, índice superior al que registran, según los organismos internacionales, las naciones del área.
Pero el centro de nuestro trabajo son las 650 000 personas que todavía no tienen acceso adecuado al agua y los 800 000 que afrontan igual problema con el llamado saneamiento básico (alcantarillado, fosas, letrinas...)
Habló de los poblados rurales con menos de 300 habitantes y anticipó que los técnicos laboran en los proyectos del tipo de acueducto que estos requieren para iniciar su construcción en el 2002 y concluir las necesidades en el 2003.
Afirmó que, en sentido general, el servicio de agua ha mejorado pero aún es insuficiente y es mucho lo que se pierde por deficiencias técnicas y organizativas especialmente en grandes consumidores.
Sin el servicio de acueductos quedarán solo las personas que viven aisladas históricamente abastecidas por agua de pozo. La solución para mejorar la calidad del agua que utilizan esas familias será el empleo de filtros personales (aquellos de dos piezas), muy generalizados antes y que se fabrican en talleres de Sancti Spíritus y Camagüey.
A unos días de celebrar en Ciego de Avila, el viernes 10, su aniversario 38 y el Día del Trabajador Hidráulico, el INRH se enfrasca en programas simultáneos, de alcance popular y económico que pueden localizarse en diferentes puntos de la capital, en el balneario de Varadero, otros polos turísticos o en cualquier localidad cubana por intrincada que parezca.
Lo demuestra la entrada en funcionamiento de acueductos de mayor alcance en Las Tunas, Banes, Guáimaro, La Maya y Cabaiguán, mientras se labora en los de Cruces, Pilón, Vueltas y Buenaventura, en Holguín. A la vez se han rehabilitado 17 de las 55 plantas potabilizadoras que estaban en peores condiciones y para lo cual fueron destinados más de 3 millones de dólares.
Aspiolea admitió que lo realizado es insuficiente dada la acumulación de dificultades, aunque en algunos aspectos los avances serán más rápidos. Anunció que ya operan equipos en calles de Ciudad de La Habana, dotados de una tecnología avanzada y adquiridos para la rehabilitación de las redes conductoras. Ese productivo y moderno mecanismo evita el romper las calles para solucionar averías o simplemente dar mantenimiento.
Dijo por último que haber construido seis presas en el período especial
—todas con misiones muy definidas—, demuestra lo mucho que se puede hacer si los recursos son utilizados racionalmente.
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