ARGEL, 8 de agosto.—Con la ceremonia
oficial de apertura comenzó hoy en la capital argelina el XV Festival
Mundial de la Juventud y los Estudiantes, en la que Cuba abrió el desfile
de todas las representaciones participantes.
La inauguración tuvo lugar en el estadio 5
de Julio, el más grande de Argel, colmado por unas cien mil personas.
Entre las delegaciones visitantes más
numerosas se halla la proveniente de Cuba, con 750 delegados, en su
inmensa mayoría cubanos, pero integrada además por decenas de jóvenes
de otros países que estudian en la Mayor de las Antillas.
ARGELIA SERA UNA DIGNA SEDE
La República Argelina Democrática y
Popular será una digna sede del XV Festival Mundial de la Juventud y los
Estudiantes, inaugurado hoy, afirmó Tarek Seghir, del Comité Nacional
Organizador Preparatorio Internacional del foro.
Seghir, quien es además el secretario
internacional de la Unión Nacional de Estudiantes Argelinos (UNEA),
aseguró que el 80 por ciento de la población de esta nación norafricana
tiene menos de 25 años de edad, lo cual lo convierte en uno de los
elementos que hacen a su país merecedor de la cita estival.
Por primera vez en los 54 años de la
historia de los Festivales Mundiales de la Juventud y los Estudiantes, el
continente africano acoge a este magno encuentro, el primero del siglo XXI
y del Tercer Milenio.
Hasta hoy arribaron a esta urbe unos 4 000
jóvenes, fundamentalmente procedentes de Africa y el mundo árabe, y
aunque aún falta contabilizar un número considerable de arribos que
deberán superar los 10 000 delegados, estarán representadas unas 120
naciones.
Cuba, según datos preliminares, aporta la
mayoría de los participantes por delegación, con más de 750, de ellos
223 becarios en la Isla representantes de 56 países, seguida de Sahara,
con 420 miembros.
El dirigente juvenil argelino, quien
sostuvo un encuentro con Otto Rivero, primer secretario de la Unión de
Jóvenes Comunistas de Cuba, abogó porque los delegados encuentren en los
debates suscitados en Argel un espacio para la reflexión en torno a sus
problemas.
Tras hacer un llamado a aunar las fuerzas,
el representante de la UNEA apuntó que "el futuro es nuestro (de la
juventud) y una pequeña minoría no debe tomar las decisiones para
dominar al mundo en este siglo" y añadió que "los argelinos
tienen las mentes abiertas a los debates".
Opinó que el interés de las
organizaciones juveniles y estudiantiles argelinas en este encuentro será
una tribuna para ofrecer al mundo más información sobre el país, y que
estos comprendan que es posible construir la nación a través de la
unidad en medio de un espectro político complicado.
No obstante, Tarek apuntó que el debate,
por muy enriquecedor que sea, no será suficiente si no existe la voluntad
de las nuevas generaciones de cambiar al mundo actual, como sucede en el
caso del proceso antiglobalización.
Comentó que en estas protestas contra el
proceso de asimilación mediante la globalización, a las que consideró
genuinas y justas, las fuerzas juveniles en el sur
"desafortunadamente no han estado integradas lo suficiente para
echarlo a andar".
Ahora, expresó, la nación argelina
atraviesa la experiencia de la reconciliación, y ha sido difícil
aceptarnos unos a otros, a personas que piensan diferente, "pero
pensamos que el Festival de Argelia con su diversidad y dinámica podía
ayudar a los argelinos a comprender que las personas pueden ser diferentes
pero trabajar unidas".
Durante ocho días, los participantes en la
cita debatirán sobre globalización, neoliberalismo, justicia social,
derechos humanos, empleo, salud y desarrollo humano.
Yurien
Portelles (PL)