WASHINGTON, 31 de julio (PL).—Al
presentar hoy una propuesta para cambiar la forma de contar los votos, los
ex presidentes James Carter y Gerald Ford admitieron que sus elecciones a
la Casa Blanca pudieran también cuestionarse como sucedió con la de
George Bush.
Durante la última competencia por la
presidencia estadounidense, unas amañadas formas de conteo de los votos
dieron inicialmente como ganador en Florida al candidato demócrata, el
entonces vicepresidente Albert Gore, pero después se
"rectificaron" los resultados y se declararon nulos.
Casi dos meses más tarde y después de
desatarse varios procesos legales que llegaron incluso hasta la Corte
Suprema de Estados Unidos, se declaró triunfador de los decisivos 25
votos electorales al candidato republicano, hermano de Jeb Bush,
gobernador de Florida.
Una comisión bipartidista presidida por
los dos políticos recomendó la creación de parámetros uniformes para
todo el país en el conteo de las boletas, en un esfuerzo por evitar el
tipo de controversia surgida en los comicios de noviembre del pasado año
en Florida.
De acuerdo con esa iniciativa, Carter, del
Partido Demócrata, y Ford, del Partido Republicano, pidieron que el
Congreso ofrezca entre 150 millones y 200 millones de dólares anualmente
para mejorar los equipos, la tecnología y sus operaciones.
Por su parte, los estados respectivos
podrían aportar sumas similares en sus áreas de acción, aunque la
comisión no especificó cual tipo de máquinas o procedimientos debieran
realizarse.